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Xabi Alonso, en un partido en el Bernabéu

Xabi Alonso, en un partido en el BernabéuEuropa Press

El éxito inimaginable de Xabi Alonso: estrellas compitiendo por el mismo puesto y trabajando como defensas

Hay que tener mucho coraje y hay que tener muy claro lo que se quiere para hacer lo que Xabi Alonso está haciendo en el Real Madrid. Su proyecto es el fútbol moderno, con la premisa física, que es necesaria aplicar hoy para triunfar. Para ganar actualmente hay que rendir al máximo los noventa minutos. Y el ideario del entrenador aboga por la rotación constante de los futbolistas. Primero, para que los mejores no se no se desgasten con un cúmulo de partidos que se agravará a partir de ahora.

Mbappé ya ha dicho que es imposible jugar muy bien sesenta partidos. Y segundo, para dar oportunidades a otros hombres que son también de mucho nivel y que con su rendimiento presionan a los mejores para decirles que no tienen el sitio fijo en el once.

El colofón de esta apuesta del guipuzcoano es que ha conseguido instalar la idea de tener varios titulares importantes que comparten puesto. Vinicius y Rodrygo han asimilado que ambos se van a relevar como delanteros por la banda izquierda. Y ninguno es suplente sino que se reparten los minutos. Un día comienza Vinicius como titular y otro entra por Rodrygo, como hizo en Oviedo realizando un gran encuentro. Es el nuevo libro del fútbol de ahora.

Esa rotación como premisa ideológica logra que las figuras saquen lo mejor de sí porque ya no tienen el puesto seguro y no se pueden aburguesar. El nuevo ideario exige que todos los integrantes de la plantilla están en plena forma porque van a jugar. La razón de esta política de rotación continúa elegida por los mejores entrenadores la impuso el calendario explotado hasta la máxima expresión que vive el balompié de este siglo. El Real Madrid alcanzó los setenta partidos la temporada pasada.

Los técnicos que se anticiparon al triunfo en esta época fueron los primeros que empezaron a realizar repartos de esfuerzos continuos. Rafa Benítez lo hizo en el Valencia y en el Liverpool. Kloop, Tuchel, Emery, Maresca, todos aplicaron esa filosofía de los cambios constantes de alineación para mantener la mayor energía posible en todos sus pupilos. Xabi Alonso llevó ese testamento del nuevo fútbol a la máxima expresión en el Bayer Leverkusen. Cogió un equipo a punto de descender a Segunda y lo transformó hasta llevarle a los mayores éxitos de su historia.

Todo preparado para llegar y ejecutarlo

Lo difícil era imponer este ideario en el Real Madrid, donde hay futbolistas consagrados a los que les debe decir que repartirán esfuerzos y que serán titulares discontinuos. Lo complicado era hacer que una estrella como Vinicius comparta su titularidad con Rodrygo. El responsable deportivo del Real Madrid lo ha hecho.

Mbappé tapaba la boca a Vini tras marcar en el Carlos Tartiere. Había entrado por Rodrygo en el segundo tiempo y firmó un tanto y dio otro. Protestaba Vinicius, pero jugó los mejores minutos de esta temporada. De eso se trata, de estar todos alerta porque nadie tiene plaza fija. Y hay compañeros que lo hacen bien. Mastantuono y Brahim lo saben bien. Pelean por el protagonismo. Y Militao y Rudiger. Y Trent y Carvajal.

Alonso lo tenía todo muy claro. Desde que supo que sería el nuevo entrenador del Real Madrid planificó todo muy bien. Debía definir bien lo que quería hacer y ejecutarlo. Lo suyo era una revolución. Y debía tener el apoyo de la entidad para llevarla a cabo. Lo tenía.

Vinicius Jr. celebra el segundo gol del Real Madrid junto a Arda Güler

Vinicius Jr. celebra el segundo gol del Real Madrid ante el Mallorca junto a Arda GülerEFE

El Real Madrid le fichó porque deseaba una transformación total del equipo, de los conceptos. La dirección deportiva del club sabe que para triunfar en el fútbol moderno de hoy tiene que haber una gran plantilla y una rotación constante y eligió a Xabi Alonso porque era el entrenador que lo estaba haciendo a rajatabla en el Leverkusen. Lo estaba haciendo muy bien. Y conocía la casa, sus entresijos, su idiosincrasia.

El Real Madrid buscaba una renovación general. Abrir otra etapa. El cambio de entrenador del primer equipo y la llegada de Xabi Alonso fue la punta de lanza de una transformación total. Arbeloa ascendió al Castilla. Varió también el mando en los juveniles y en el equipo femenino. Fue un relevo generacional absoluto en todos los equipos de la empresa. Alonso es el máximo referente.

El plan B, clave para ganar títulos

El resultado de toda esta programación es que Xabi Alonso vino para cambiar al Real Madrid y lo ha hecho desde el primer día, sin temblarle el pulso. Dejó claro desde el primer entrenamiento que aquí no había puestos fijos y que todos debían luchar por jugar. Que cambiaría constantemente el once. Y que renovaría el equipo en los segundos tiempos con sustituciones tempranas, a la hora de partido. Es un libro personal de actuación que, además de repartir esfuerzos, pretende también incitar a los jugadores a sacar lo mejor de ellos mismos porque tienen uno o dos rivales directos para entrar en la alineación.

La razón de una filosofía bien pensada es el calendario. El cúmulo de partidos es la causa de una política, de una forma de entrenar, de ser entrenador en la tercera década del siglo XXI. El Real Madrid jugará sesenta encuentros durante este curso y Xabi Alonso piensa que los teóricos suplentes serán la clave para conseguir títulos, porque entrarán en el reparto de minutos imprescindible para llegar bien a la fase decisiva de la temporada a partir de febrero.

La teoría se debe hacer práctica. Ha hablado con Fran García y la ha dicho que va a jugar pronto, porque se lo merece. Asencio también lo hará. Ceballos y Gonzalo tendrán más minutos. Alaba contará con menos opciones. El preparador espera especialmente a Camavinga con esperanza porque es un todo terreno fundamental para renovar el centro del campo. Será el primer relevo de la línea media. Un motor de propulsión necesario en una temporada tan cargada de encuentros.

La incorporación de Endrick, Mendy y Bellingham añadirán una competencia suprema. El retorno del inglés afectará a Güler, Mastantuono y Brahim. Pero eso sucederá en octubre. Lo importante para Alonso es que ha conseguido imponer su ideología en el Real Madrid desde el primer día.

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