Fundado en 1910
Los jugadores del Atlético de Madrid lamentan la derrota ante el Bodo/Glimt

Los jugadores del Atlético de Madrid lamentan la derrota ante el Bodo/GlimtEuropa Press

El bajonazo de las expectativas en el Atlético de Madrid al que se une un notable enfado de Simeone

La temporada del Atlético de Madrid 2025/26 ha entrado en una fase de turbulencia que está lejos de las expectativas iniciales con las que comenzó el curso. Hace apenas meses, el consejero delegado Miguel Ángel Gil Marín aseguraba con optimismo que el club rojiblanco estaba «haciendo una plantilla para soñar en grande» y que la ambición del proyecto estaba por encima de cualquier duda razonable de cara a competir al más alto nivel en todas las competiciones.

Aquellas palabras, pronunciadas en verano de 2025 cuando la directiva hizo balance tanto de la temporada anterior como de los planes para la siguiente, reflejaban la ilusión que se había generado con una plantilla renovada, inversiones importantes, numerosos fichajes y un proyecto deportivo y estructural ambicioso en torno al estadio Riyadh Air Metropolitano y la Ciudad del Deporte. Sin embargo, la realidad que ha ido surgiendo en las últimas semanas ha puesto en evidencia un notable bajonazo de expectativas respecto a lo que se esperaba de un Atlético competitivo y aspirante a títulos.

Esta caída en las expectativa se ha traducido de manera bastante clara en el mercado de invierno, donde el club ha decidido dar salida a cuatro futbolistas en un movimiento que ha generado debate sobre la gestión de la plantilla y el rendimiento deportivo del equipo. En enero de 2026, el club oficializó el adiós de Carlos Martín, Javi Galán, Connor Gallagher y Giacomo Raspadori y todavía no ha llegado nadie. Todo apunta a que lo hará Leon Goretzka, una operación que también genera dudas y que dejaría la plantilla en tan solo 21 fichas.

Las salidas de Raspadori y Gallagher han sido significativas por el hecho de que no han sido sustituidos y, pese a no ser imprescindibles, han dejado un vacío en dos posiciones donde el Atlético no anda sobrado. En conjunto, los ingresos por estos movimientos han superado los 65 millones de euros, situando al Atlético de Madrid como uno de los clubes con más ingresos obtenidos durante el mercado de invierno.

Todo ello ha provocado un ambiente de cierta frustración e incertidumbre dentro del entorno colchonero y también en la propia plantilla, que ve cómo se marchan piezas importantes sin refuerzos de nivel que lleguen para cubrir esas bajas o elevar el potencial competitivo del grupo. En este contexto, el entrenador Diego Pablo Simeone, cuya gestión siempre ha estado marcada por un fuerte énfasis en la cohesión del bloque y el rigor táctico, ha mostrado un cambio de tono en sus declaraciones y actitudes en las últimas semanas.

Simeone critica el rumbo

Tradicionalmente, Simeone ha sido muy reservado a hablar de mercados y movimientos extradeportivos, centrándose en el rendimiento del equipo en el campo. Sin embargo, a raíz de los últimos resultados y de la situación de la plantilla, el técnico ha repetido que «no se plantea un mercado sin fichajes», subrayando con claridad que el equipo necesita refuerzos en esta ventana invernal para equilibrar las salidas registradas y mejorar el rendimiento colectivo.

Este tipo de declaraciones refleja un cierto malestar interno ya que Simeone ha dejado entrever que la plantilla actual no está compensada y que claramente necesita jugadores que aporten calidad y equilibrio, algo que, a día de hoy, todavía no se ha materializado pese a las intensas conversaciones y negociaciones con posibles objetivos de mercado.

Más allá de las decisiones del mercado, uno de los momentos que más destacados se ha dado el último partido de Champions League, donde el equipo no solo no cumplió con las expectativas deportivas, sino que también encendió la controversia en torno a las decisiones tácticas y de gestión de Simeone. El entrenador argentino no contó con ningún canterano, una circunstancia que llamó especialmente la atención porque, años atrás, Simeone había manifestado públicamente que era «hombre de club y que ante todo estaban los objetivos del club», una frase que muchos interpretaron en su momento como una declaración de confianza en la directiva.

Diego Pablo Simeone, head coach of Atletico de Madrid, gestures during the UEFA Champions League 2025/26 League Phase MD8 match between Atletico de Madrid and FK Bodo/Glimt at Riyadh Air Metropolitano stadium on January 28, 2026 in Madrid, Spain.

Oscar J. Barroso / AFP7 / Europa Press
28/1/2026 ONLY FOR USE IN SPAIN

Diego Pablo Simeone durante en partido de Champions LeagueAFP7 vía Europa Press

El hecho de que en un partido clave no aparecieran jóvenes en la convocatoria se entiende como una negativa a que no lleguen fichajes y «tirar de cantera» como pidió Mateu Alemany, director deportivo del club, días atrás. Este contraste entre lo que se dice en los despachos y lo que finalmente se ve en el césped ha generado un cierto desconcierto en el entorno rojiblanco, que ve crecer la brecha entre proyecto y realidad.

Además, en un momento del partido captado por las cámaras se observó un gesto de Simeone mientras miraba hacia el palco y la grada que ha sido ampliamente comentado. Tras una acción del juego, el técnico comentó algo en tono de frustración mientras miraba hacia la grada en señal de exigencia, lo que muchos interpretan como una muestra de su frustración con la situación global del equipo. No obstante, la versión oficial es que se trataba de un lamento por una ocasión de Sorloth fallada.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas