Erling Haaland, en un partido con el Manchester City
El Real Madrid traza el plan del próximo mercado de fichajes con Haaland como posible guinda
Arbeloa y Pintus creen que hay un gran margen de evolución y que pueden luchar por los dos títulos; los jugadores quieren demostrar su valía
Mourinho volverá al Bernabéu con su Benfica y el Atlético jugará ante el Brujas en el play-off de la Champions
Hay que hablar claro, porque las cosas que dicen los protagonistas de la situación del Real Madrid hay que contarlas, sin enjuiciar si esas opiniones tienen o no tienen razón. Cuando Xabi Alonso habló con Álvaro Arbeloa en el cambio de testigo se lo dijo muy claramente: aquí hay varios futbolistas que tienen el mando de todo lo que pasa en el equipo y hay varios jugadores que no tienen nivel para estar en el Real Madrid. Lo dejamos ahí. Sin dar nombres en una y otra lista.
Lo que es una realidad es que falta fútbol. Quizá esa sensación se acabaría si se hubiera contratado un director de juego tras el adiós de Modric y de Kroos, pero no se fichó a Zubimendi ni a nadie porque se analizó que había demasiados centrocampistas en la plantilla. El problema es que todos son de tres perfiles. O son muy ofensivos, como Güler. O son interiores puros, Bellingham y Valverde. O son destructores, Camavinga y Tchouaméni. No había un sustituto de Modric, que se marchó en julio. El único futbolista que puede dirigir el Real Madrid es Ceballos o y en la dirección deportiva no cuentan con él para el futuro. Incluso se ha intentado que se fuera en este mercado de invierno y por eso le han colocado a Cestero por delante.
Es verdad que falta calidad en el equipo. Y el salto de responsabilidades en el conjunto madrileño ha sido excesivo. Se pasó de tener a veteranos míticos como Modric y Kroos a contar con chavales como Güler y Mastantuono. Bellingham, un líder natural, tampoco sabe coger el timón. Para colmo, Rüdiger y Militao se rompieron y el muro infranqueable quedó desguarnecido con la debilidad del novato Huijsen, que obliga a Asencio a jugársela siempre al límite. Todo esto lo sabe la dirección deportiva. Es imprescindible traer un director de orquesta con virtud de mando. Y son necesarios dos centrales, porque Huijsen y Asencio no son suficiente y tanto Militao como Rüdiger son un Guadiana por culpa de su estado físico.
La cúpula del club tiene claro que debe acometer una remodelación general del equipo. Nico Paz regresará desde el Como para potenciar el centro del campo. Jacobo Ramón también puede retornar desde el mismo equipo italiano, dirigido por Cesc Fábregas. Sería un cuarto central. Se estudia la adquisición de un jefe de juego. Y en la recámara está el viejo propósito de contratar a Haaland. El ariete noruego renovó con el City por nueve temporadas, pero con una cláusula de liberación para venir al Real Madrid en los años 2025, 2026 y 2027. Son los convenios que firma Rafaella Pimenta, heredera de Mino Raiola. Rafaella siempre se guarda la carta del Real Madrid. Haaland, también.
Haaland, independiente a Vinicius
Es pronto para hablar de operaciones del verano, pero hay que subrayar que una hipotética operación con Haaland no dependerá del porvenir de Vinicius. El nórdico es un claro objeto de deseo y su llegada nunca estará a expensas de los avatares de otro jugador. Un respeto. Es una figura y su fichaje es un objetivo por sí solo y no puede ir a remolque de nadie. Lo que sí es evidente es que si Vinicius no continuara, porque no renovara y fuera traspasado, dejaría más hueco para que Haaland sea un ariete clásico y Mbappé pase a jugar por la izquierda, que es su sitio idóneo para entrar en diagonal hacia el gol.
Definidas estas cuestiones técnicas, hay que destacar que el Real Madrid sigue queriendo renovar a Vinicius y todo se decidirá en julio. Hemos explicado la posición de la dirección deportiva de reestructurar la plantilla con altas importantes y bajas significativas. Puede irse algún futbolista relevante. Alaba se marcha y veremos qué sucede con Rüdiger y Carvajal, que también finalizan contrato. Ceballos tiene ficha hasta 2027 y la entidad le permitirá un traspaso barato para que se vaya en junio, pues llega Nico Paz y debe aterrizar ese timonel de barco. Desmenuzada la planificación de futuro, ahora hay que hablar del presente.
Vinicius Jr., en un partido con el Real Madrid
Arbeloa y Pintus saben que habrá una remodelación en el verano, pero lo que les atañe es el ahora, el hoy. El domingo toca el Rayo y el nuevo enfrentamiento con el Benfica de Mourinho, ahora a doble partido, es en febrero. El Real Madrid necesita que esta plantilla progrese inmediatamente en su rendimiento, que demuestre un mayor nivel, que adquiera una mejor condición física y que confirme que puede aspirar a los dos grandes títulos con realismo. Las charlas del entrenador con los futbolistas son sinceras, porque todos se la juegan en el mismo barco. Arbeloa habla tan claro como los capitanes y los otros líderes del grupo.
Los jugadores saben que no han dado la talla y se lo han dicho a la cara sus compañeros Mbbapé, Valverde y el propio Bellingham. El entrenador y el preparador físico se han impuesto la misión de aumentar el nivel táctico, técnico y físico de este plantel. Y muchos de sus pupilos están picados, porque Arbeloa les ha contado lo mismo que escuchan fuera. Que no valen para pertenecer a este club. Tienen que reaccionar para aumentar su nivel de prestaciones porque se están jugando su futuro en el Real Madrid.
Hay una realidad indiscutible: habrá bastantes cambios la próxima temporada y muchos de ellos deberán mejorar su rendimiento si quieren continuar en la casa blanca. La verdad es cruda y debe incitar a la reacción. No hace falta que se lo diga Arbeloa más veces. Lo ha explicado Mbbapé con otras palabras. El entrenador le ha expuesto al grupo que todos se juegan mucho, su crédito, su valor como profesionales del fútbol, en busca de una motivación especial que ya de por sí debe generar el hecho de militar en este equipo. Todos se están jugando su continuidad en el equipo más grande y más difícil del mundo.
Pintus, a la vera de la lección dialéctica de Arbeloa, se ha puesto manos a la obra para mejorar la condición física. La cúpula del Real Madrid, empezando por su presidente, ha dialogado con diversos futbolistas en las últimas semanas y les ha pedido un paso adelante en su rendimiento y en su liderazgo. Todos, el club blanco y ellos, se están jugando mucho. No puede escucharse cada semana que hoy juegan bien y cuatro días después vuelven a las andadas. Eso no es el Real Madrid. Así no es el Real Madrid.
Algo tiene que cambiar
El entrenador ha estudiado con su cuerpo técnico el rendimiento de sus hombres. Los hechos son incontestables. Huijsen, Vinicius, Bellingham, Mastantuono y Rodrygo no funcionaron en Lisboa. Carreras no estuvo bien, superado en su banda, sin recibir el apoyo de Vini en defensa. Valverde tampoco lució. Más de medio equipo desapareció en el campo. «Esto no puede ser, esto no puede repetirse», se escucha en Valdebebas.
Tiene que haber un cambio en las aportaciones de los jugadores. Solo se salvan Mbappé, Courtois y la entrega ejemplar de Asencio. Y si diversos hombres no responden, tendrá que haber cambios en las alineaciones. Los futbolistas han aprendido de la reprimenda. Y han entendido el mensaje. Ahora veremos su reacción.