El caso Negreira cumple tres años
El caso Negreira cumple tres años: sin sanción para el Barça, negativas constantes y en fase de instrucción
Durante todo este tiempo, el Barça ha negado todo de lo que se le acusa y se ha limitado a decir que el único motivo que les llevó a pagar a Enríquez Negreira fue para obtener asesoramiento arbitral
El Barça envía una queja formal a la RFEF tras lo sucedido frente al Atlético en el Metropolitano
El 15 de febrero de 2023 no fue un día más dentro del calendario futbolístico. Aquel miércoles, se conoció que el FC Barcelona había pagado–durante al menos 17 años–a José María Enríquez Negreira, vicepresidente de los árbitros entre 1994 y 2018.
La noticia, que fue desvelada por el programa Què t'hi jugues de SER Cataluña, cayó como una bomba. Nadie se podía imaginar una cosa así y aquel día se conoció que la Fiscalía estaba investigando el pago de 1,4 millones que el Barça le había hecho a una sociedad que estaba a nombre de Enríquez Negreira entre 2016 y 2018.
Ese fue solo el principio. Posteriormente se supo que la cantidad pagada por el conjunto azulgrana había sido mucho mayor (8,4 millones entre 2001 y 2018) y, a partir de ahí, comenzó un proceso que, tres años después, sigue sin tener una resolución jurídica.
Durante todo este tiempo, el Barça ha negado todo de lo que se le acusa, se ha limitado a decir–a través de varios expresidentes–que el único motivo que les llevó a pagar fue para obtener asesoramiento arbitral (informes realizados por el hijo de Negreira) y el caso ha pasado ya por tres jueces distintos.
La magistrada Silvia López fue la que admitió a trámite la denuncia de la Fiscalía. Joaquín López Aguirre, titular del Juzgado número 1 de Barcelona, impulsó la causa y la catalogó de «corrupción sistémica». Y, tras su jubilación, el caso ha quedado en manos de Alejandra Gil Lima, que ha sido la que ha interrogado a Sandro Rosell, Josep María Bartomeu, Joan Laporta, Joan Gaspart, Luis Enrique y Ernesto Valverde, entre otros.
Todos ellos aseguraron que no sabían nada de esos informes arbitrales, pero la situación de la que se le acusa al Barça fue tan grave que hasta el Real Madrid decidió personarse en la causa como «parte perjudicada», además de solicitar el acceso a las cuentas del Barcelona, petición que ha sido denegada por parte de la jueza que investiga el caso, la cual recibió el pasado mes de enero una copia de los cheques bancarios en los que se justificaban los 8,4 millones de euros pagados por el club catalán al exvicepresidente de los árbitros.
Sin embargo, a día de hoy siguen sin saberse muchas de las cosas que el mundo del fútbol quiere conocer. Por lo pronto, todavía tienen que declarar el Barça como entidad jurídica y Carles Naval, delegado del primer equipo, comparecencias que tendrán lugar el 10 de abril. A partir de ahí, Alejandra Gil deberá pronunciarse al respecto.
Lo que está claro es que el caso Negreira ha afectado a la reputación de los árbitros, muchos de ellos clientes de Javier Enríquez. Fran Soto, actual presidente del CTA, ha pedido en innumerables ocasiones que se pase página, mientras que Medina Cantalejo opina que alguien debe pagar por ello.
«La sociedad debe clamar justicia. Un vicepresidente del CTA cobrando del Barça nos afecta a varias generaciones. Nos mancha a todos. Tiene que haber alguien que pague por esto. Ojalá salga cuanto antes la resolución», afirmó el exjefe de los árbitros en una reciente entrevista concedida a Canal Sur.
El Barça pide «uniformidad en las decisiones arbitrales»
El caso Negreira cumple este domingo su tercer aniversario y el Barça sigue sin ser castigado al respecto. No obstante, lo que ya no va a poder recuperar el conjunto azulgrana es la reputación de antaño.
Se ha llegado a un punto en que todos los partidos del Barça se están mirando con lupa. Y, en ese sentido, resulta llamativo ver al conjunto azulgrana pedirle a los árbitros «uniformidad en las decisiones» después del duelo de Copa ante el Atlético cuando han estado pagando durante más de 17 años al exvicepresidente del CTA.
«Esta propuesta no responde únicamente a la defensa de los propios intereses, sino que se enmarca en la voluntad de contribuir al buen funcionamiento global de la competición y al beneficio de todos los clubes, con el objetivo de evitar que situaciones similares se repitan y garantizar un marco de actuación claro, estable y equitativo para todos», concluyó el comunicado emitido por el Barcelona.