Lamine Yamal, en una imagen de archivo
La doble cara de Lamine Yamal: goleador ante rivales menores y apagado en las grandes citas
El extremo de Rocafonda no es el mismo cada vez que el Barça afronta un partido exigente y ante el Atlético volvió a demostrar que esta es su gran asignatura pendiente
El padre de Lamine Yamal monta un nuevo show en el palco del Camp Nou al celebrar el gol de su hijo
Desde que se produjo su debut como profesional, no han sido pocos los problemas que ha tenido que afrontar Lamine Yamal, un futbolista con una calidad técnica innegable.
Al extremo de Rocafonda siempre se le ha acusado de hablar más de la cuenta antes de las grandes citas. Sus publicaciones en redes sociales antes de los partidos han dado generado mucha repercusión y, en ocasiones, eso le ha pasado factura.
No obstante, el hablar de más no está siendo el problema que más le está afectando al joven. Hay otro aún más grave que, normalmente, diferencia a los futbolistas de las estrellas del deporte rey. Y ese no es otro que rendir ante todos los equipos, sin importar que sea de mayor o menor exigencia.
De nada sirve marcarle un hat-trick al Elche, por citar un ejemplo, si luego ante el PSG estás desaparecido y no encuentras la forma de perforar la portería rival. Y eso es lo que le está sucediendo en este inicio de 2026, año de Mundial, a Lamine Yamal en el Barça.
En lo que va de año, el de Rocafonda ha disputado 11 partidos con el Barça y ha marcado un total de seis goles, algo que, sobre el papel, no está tan mal. El problema es que esos tantos los ha conseguido contra rivales de menor prestigio como son el Racing de Santander, Albacete, Real Oviedo, RCD Mallorca, Elche y Copenhague.
Lamine tiene un don para marcar goles. Eso es evidente. Pero, a sus 18 años, lo de destacar en las grandes citas es algo que se le está atascando y que, por el momento, no le está permitiendo ser el mejor jugador del mundo. Ese está siendo su gran debe.
El de Rocafonda siempre ha dejado claro que quiere hacer historia en el fútbol. Es su gran sueño y por lo que ha trabajado tanto tiempo. No obstante, el '10' azulgrana tiene que empezar a meterse en la cabeza que si quiere sentarse en la misma mesa que Leo Messi y Cristiano Ronaldo no le vale con marcarle a los rivales 'fáciles'.
En ese sentido, se puede afirmar que Lamine está mostrando una doble cara. Contra los equipos pequeños no le cuesta trabajo marcar. Pero frente a los grandes, el joven de 18 años desaparece y pasa completamente desapercibido, algo que al Barça no le interesa en absoluto.
El objetivo del conjunto azulgrana es ganar todos los títulos en los que participa y para cumplirlo necesita la mejor versión de Lamine, un jugador que, en el pasado, ha tirado del carro del Barça cuando otros compañeros de equipo, como Lewandowski, Ferran o Raphinha, por poner tres ejemplos, no lo hicieron.
El '10' es una pieza fundamental para Hansi Flick y Lamine lo sabe de primera mano. Es plenamente consciente de ello. Pero para ser aún más diferencial en el terreno de juego, tiene que empezar a destacar cuando, al otro lado del campo, se presenta el Manchester City de turno.
Un patrón que se repite
El mejor ejemplo de esta doble cara se vivió el pasado jueves ante el Atlético en el Metropolitano. El Barça llegó a la ida de las semifinales de Copa convencido de que podía volver a ganar al equipo de Simeone en el templo colchonero, pero el Atleti le bajó a la tierra y Lamine completó una actuación de lo más decepcionante.
El de Rocafonda perdió 29 balones contra el equipo del Cholo Simeone, completó un centro satisfactorio de cinco intentados y se marchó del Metropolitano sin siquiera tirar a puerta. Y cuando eso sucede, el resultado para el Barça suele ser negativo, tal y como acabó pasando ante el Atleti.
Lamine Yamal celebra el gol al Mallorca
Este patrón se viene repitiendo mucho últimamente y la mejor forma de demostrar que sí sabe rendir contra los grandes es en el partido de vuelta del torneo del K.O, el próximo encuentro trascendente que disputará el Barça a corto plazo.