Lamine Yamal, junto a su padre Mounir Nasraoui, en una imagen de archivo
El padre de Lamine Yamal monta un nuevo show en el palco del Camp Nou al celebrar el gol de su hijo
Mounir Nasraoui acudió al palco a presenciar en directo el Barça - Mallorca y allí tuvo un comportamiento que fue de todo menos adecuado
La nueva versión de Lamine Yamal: alejado de las redes y centrado en el fútbol para ayudar al Barça
Desde que Lamine Yamal dio el salto al estrellato, a Mounir Nasraoui, su padre, le ha gustado llamar la atención allá por donde ha ido y esto la he llevado a protagonizar algunos episodios en los que la educación y el respeto brilló por su ausencia.
El último tuvo lugar este sábado. El padre de Lamine acudió al palco a presenciar en directo el partido entre el Barça y el Mallorca que acabó con victoria por 3-0 del equipo de Hansi Flick y allí tuvo un comportamiento que fue de todo menos adecuado.
En el momento en el que sonó el himno del Barça, Nasraoui cogió el móvil, se puso a grabar a varios familiares que también estaban allí –entre ellos la abuela de Lamine–y decidió publicar el vídeo en sus redes sociales, en el que se le podía ver pegando gritos y animando al resto de personas para que hicieran lo mismo en un espacio en el que debe primar el respeto.
No obstante, ese no fue el único momento llamativo que protagonizó el padre de Lamine estando en el palco. Cuando el extremo de Rocafonda anotó el 2-0 en el minuto 61 de la segunda parte, Nasraoui se levantó de su asiento y celebró de manera efusiva junto a la abuela del '10' culé el gol que acababa de meter su hijo cuando, en realidad, tendría que haber mantenido las formas en un espacio en el que también estaba Joan Laporta.
La reacción fue captada por las cámaras de Movistar + y, al poco de acabar el encuentro, subió una storie a Instagram en la que aparecían su hijo y Diego Armando Maradona abrazados con la camiseta del Barça que acompañó con el siguiente texto: «Solamente un padre orgulloso, gracias a mi gente por todo».
En definitiva, Mounir Nasraoui volvió a dar que hablar y no precisamente por algo bueno. Al padre de Lamine le gusta llamar la atención y no va a ser la última vez que haga algo así en lugares en los que debe de saber estar.