Michael Olise celebra con Mbappé
Olise asume que solo vendrá al Real Madrid si presiona al Bayern para que negocie con la casa blanca
Mbappé ya ha hecho su labor de caza y Olise quiere jugar en el Bernabéu, pero el traspaso exige que el club bávaro quiera sentarse a escuchar una oferta que batiría todos los récords
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Kylian Mbappé ha estado perfecto como introductor de embajadores. Dentro y fuera del campo. Ha dialogado con Michael Olise todos los días. En la concentración, en los entrenamientos y en los partidos. Mbappé ha sido el mejor agente del Real Madrid y no le ha costado mucho convencer a su amigo para que quiera venir a la casa blanca. Su entendimiento supera todo lo normal. Es paranormal. Ambos ven claro que pueden ser una pareja histórica y letal como lo fueron Di Stéfano y Gento. Son complementarios. Olise hace goles y le gusta crear jugadas para que los marque el punta de su equipo, que en Francia es Mbappé. No tiene problema, porque entre los dos crean un dueto mortífero que se retroalimenta mutuamente de éxito. Olise ha demostrado con hechos que se puede ser el número uno del Mundial y no ser el máximo goleador.
El rendimiento técnico de la dupla es triunfal. En este sentido, es mucho mejor la conexión francesa que la de Vinicius con Kylian, simplemente porque el brasileño va por libre. No casa con Mbappé, porque quiere ser tan líder como él. Olise, por el contrario, casa con Mbappé porque quiere casar con él. Ha marcado 25 goles en el Bayern y ha dado 31. Mbappé anotó 41 en el último curso. La cúpula del club blanco sabe que es un dueto para escribir leyenda. Kylian ha hecho su trabajo. Pero todos asumen que esta difícil operación solo tiene una solución de alcurnia. El fichaje de Michael por el Real Madrid depende de una cumbre de cuellos blancos. Y el futbolista implicado sabe que para que esa negociación se produzca es él y solo él quien debe forzar la cumbre. Lo saben Olise y Mbappé. Ese debe ser el objetivo del futbolista más deseado del Mundial una vez acabe el torneo.
Herbert Hainer ha estado con Florentino Pérez en el Bernabéu hace unas horas para entregar los títulos de la Escuela Real Madrid Universidad Europea. Los estudiantes decían a la salida que Olise era el mejor fichaje para el Real Madrid. Alguno se lo dijo a Florentino Pérez en plena entrega de premios. Y el dirigente madridista bromeó con su colega del Bayern por esa petición. Los seguidores blancos le piden que negocie con Hainer el traspaso soñado.
El presidente ejecutivo del Bayern ha manifestado que el Real Madrid no se moleste en solicitar una negociación por Olise porque no está en venta y Uli Hoeness, presidente honorífico, ha recalcado que no lo traspasarán ni por 200 millones. El delantero conoce estas advertencias y sabe que se han realizado para frenar la intentona, pero esa misma manifestación para evitar el litigio describe que hay preocupación en la entidad muniquesa. Todo tiene un precio. Y «el deseado» piensa que debe tomar cartas en el asunto y forzar la cumbre entre presidentes. Todo depende de él.
Hablará con Hainer tras el Mundial
En pleno Mundial y con los dos franceses brillando, Olise es aconsejado para que vaya planificando tranquilamente su estrategia. Cuando la gran competición de selecciones finalice debe actuar inmediatamente si quiere venir al Real Madrid. Si de verdad quiere jugar al lado de Mbappé en el Bernabéu, ésta es la gran oportunidad de su vida y no la puede dejar escapar. Es el argumento que debe exponer al presidente del Bayern de Múnich para que admita la negociación. No tiene argumentos en contra de la entidad alemana. Solo el deseo de cumplir un sueño con el club más laureado del mundo y jugando al lado de un compañero con el que conecta casi biológicamente.
Hay una máxima del fútbol indiscutible: cuando una cosa funciona no la cambies. Si este dueto rinde a una escala tan enorme, el reto de los dos debe ser jugar juntos tanto en la selección como en un club. Ambos saben que no puede ser que solo jueguen una decena de partidos al año con la selección y el resto de la temporada no puedan carburar juntos cuando su explosión futbolística es estratosférica. O Mbappé se va al Bayern o Michael Olise viene al Real Madrid. Los alemanes nunca han pensado en fichar a Kylian y entonces la única vía factible es que el Real Madrid fiche a Olise.
Michael Olise debe presionar al Bayern para poder fichar por el Real Madrid
El chico nacido en Inglaterra, nacionalizado francés y con padres de ascendencia argelina y nigeriana tiene 24 años y debe tomar ahora la decisión más importante de su carrera. Introvertido y difícilmente manejable, impermeable a las sugerencias, con una personalidad extraña, sus allegados le aconsejan que se vaya al Real Madrid porque puede escribir una historia de leyenda. Y analizan junto a él que debe planificar tranquilamente la estrategia para actuar frente al presidente del Bayern nada más acabar su periplo en el Mundial.
El análisis que su entorno más íntimo realiza a su lado es que debe de presionar con mucha fuerza al presidente del club alemán para que admita negociar y poder marcharse. Porque Herbert Hainer no quiere vender. El objetivo del dirigente germano es crear un gran Bayern campeón y reforzarlo con más futbolistas para ganar la Champions y no quedar siempre en semifinales o en cuartos de final. Desea competir con el Real Madrid y con los equipos ingleses al más alto nivel. Frente a este plan del equipo bávaro, Olise tiene que hacer reflexionar a Hainer que está ante una ocasión única. El Real Madrid se interesa por él para crear un dueto histórico que tendrá múltiples variantes económicas y comerciales para Michael. Y para Mbappé.
Es obvio que Hainer no quiere reforzar al Real Madrid en busca de su ambicioso objetivo deportivo al mando del Bayern, pero si admitiera una negociación podría solicitar un futbolista importante del conjunto blanco en intercambio. Tchouaméni, Valverde o Vinicius. La operación se vería diferente con estas condiciones.
Rechazar la propuesta de renovación
La situación entra en su capítulo culminante porque el contrato que el Bayern le paga a Michael Olise se ha quedado obsoleto y necesita una revalorización económica evidente. La estrella de la Copa del Mundo cobra ahora mismo ocho millones netos en la entidad bávara. Herbert Hainer pretende responder con una oferta de catorce millones netos anuales y estirar el contrato en dos años más, hasta 2031.
Las personas cercanas a Olise le dicen que ésta es su gran oportunidad para apretar las clavijas al Bayern. Si quiere llegar al Bernabéu debe rechazar cualquier oferta de renovación y decirle a Hainer que no piensa firmar nunca nada más, que su acuerdo acaba en 2029 y que desea irse al Real Madrid ya para cumplir un sueño junto a Mbappé. Debe decir claramente que no tiene nada en contra del club al que hoy pertenece, pero deben entender que ahora prima un propósito superior.
Posee una sartén por el mango, un as en la manga: deben traspasarle este año o al siguiente con un buen precio, pero en 2028 estará a doce meses de su libertad y ya el precio descenderá a menos de 100 millones. Hoy puede valer 200 millones y su exhibición en el Mundial permite pensar en la cifra récord de 223 millones, pagando 190 millones ahora y 33 en variables de fácil cumplimiento.
El Bayern debe sentarse a negociar si el futbolista presiona con esa seguridad y escucha estas posibles cifras. Olise asume que para llegar al Bernabéu debe ejecutar muy bien esta presión. Después, ha de ser el Real Madrid quien remate la faena con una oferta de este calibre. Nadie puede desistir si pretenden conseguirlo. Quedan dos meses de mercado y veinte días de Mundial. Olise quiere hacer posible un sueño imposible.