Kylian Mbappé tras caer eliminado en las semifinales del Mundial contra España
Mbappé y la confirmación de que ser el máximo goleador no se traduce en títulos
El francés ha sido el máximo goleador de LaLiga, la Champions y el Mundial, pero aún así ha conseguido ganar ningún título esta temporada
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Marcar goles siempre te acerca a la victoria, pero no te la asegura. Por eso juegan once futbolistas y no solo el delantero. Que se lo digan a Harry Kane, que ha marcado más de 70 goles, pero no ha conseguido ganar ninguno de los dos títulos más importantes de esta temporada: ni la Champions ni el Mundial. Por el contrario, el PSG, sin contar con un killer como el inglés y tras la salida de Mbappé, ha conseguido ganarlo todo a nivel de clubes.
Pero si hay alguien que no debe de creerse haber terminado la temporada sin títulos pese a sus números, ese es Kylian Mbappé. El francés ha logrado algo que nadie había conseguido antes: ser el máximo goleador de su liga, de la Champions y del Mundial en una misma temporada. Además, se ha colocado por delante de Messi como máximo goleador de la historia de los Mundiales, con 22 goles en tan solo tres ediciones y con apenas 27 años.
Y, aun batiendo ambos récords, ha vuelto a acabar, por segunda temporada consecutiva, sin levantar ningún título. El delantero galo ha sido el pichichi de LaLiga por segunda temporada consecutiva, con 25 goles. También ha terminado como máximo goleador de la Champions, con 15 tantos, pese a haber caído eliminado en cuartos de final. Y para rematar una temporada perfecta en lo goleador, marcó ocho goles en el Mundial, convirtiéndose en el máximo goleador de la historia de la competición con 22 tantos. Aun así, no ha ganado nada, algo que a priori parece inexplicable.
Es verdad que perder en semifinales del Mundial con el equipo que tenía Francia es un golpe muy duro, pero caer ante España puede pasar perfectamente. Además, salvo en ese partido, el delantero del Real Madrid ha sido el mejor jugador francés del torneo, con ocho goles.
El problema realmente grave llega a nivel de clubes. Desde su llegada al Real Madrid hace dos temporadas, el conjunto blanco no ha conseguido conquistar ninguno de los tres grandes títulos. Mientras tanto, el PSG, el equipo del que salió Mbappé y que nunca había logrado levantar la Champions League, lo ha conseguido en las dos temporadas posteriores a su marcha.
Esta circunstancia ha jugado en contra del delantero durante las dos temporadas que lleva vestido de blanco, pese a haber sido el mejor jugador del equipo en ambas. Incluso ha llevado a que, desde algún sector del madridismo, se piense que era el problema y no la solución.
Esto obliga a plantear el debate desde otra perspectiva, ya que hoy en día es muy difícil que un solo jugador gane un torneo por sí mismo sobre todo si, del centro del campo hacia atrás, el equipo no defiende bien y encaja demasiados goles.
La temporada anterior a la llegada del delantero parisino al Real Madrid, el equipo ganó LaLiga y la Champions League, siendo además el conjunto menos goleado de la competición doméstica, con solo 26 goles encajados en 38 jornadas. También fue un auténtico cerrojo defensivo en la Champions. De hecho, en la vuelta de los cuartos de final ante el Manchester City en el Etihad resistió durante todo el encuentro y únicamente encajó un gol, logrando así el pase a las semifinales.
La temporada siguiente en la que llegó el propio Mbappé, cambió por completo y el Madrid apenas conseguía mantener la portería a cero, lo que hizo imposible pelear por los títulos. Perdió LaLiga varias jornadas antes de su conclusión y cayó goleado ante el Arsenal en la Champions League.
En la siguiente y última temporada, el equipo ha vuelto a demostrar los mismos problemas. Pese a la llegada de Xabi Alonso al banquillo blanco, que acabó siendo destituido en enero, y al gran inicio liguero de Mbappé, que promediaba prácticamente un gol por partido, el equipo volvió a caerse y terminó otra temporada en blanco, la segunda consecutiva desde la llegada del delantero francés. Esta situación ha generado dudas en el madridismo sobre cuál es realmente el problema del club y si la llegada de la estrella gala es la principal causa de la falta de títulos o si, por el contrario, existen problemas más profundos relacionados con la planificación deportiva y la construcción de la plantilla.
Por si fuera poco, en estas dos temporadas nefastas en cuanto a títulos colectivos para el francés, tampoco ha conseguido levantar por segunda vez en su carrera un Mundial con Francia, confirmando que el fútbol no son únicamente goles y que hace falta un equipo sólido alrededor de la estrella para alcanzar los grandes éxitos. Mbappé, máximo goleador de todas las competiciones que ha disputado esta temporada, no ha ganado ningún título, mientras que España, sin contar con un delantero goleador, ha conquistado el Mundial.