Kylian Mbappé celebra su gol ante el Schalke 04
El Real Madrid se divierte en Alemania y cierra la pretemporada con magníficas sensaciones
El equipo blanco ganó sin despeinarse a un flojo Schalke 04 y llega de la mejor manera al inicio del curso
Mourinho, con un ojo morado en el último amistoso del Real Madrid en pretemporada
Ganar es importante hasta en los amistosos y el Real Madrid ha ido de menos a más en pretemporada como demuestra su cómoda victoria por 0-3 ante el Schalke 04 en el que ha sido su último test antes de que llegue la hora de la verdad. Son cinco los partidos que ha jugado para preparase y el balance es de cuatro triunfos y un empate. Gran bagaje para ahora hacer frente a un curso donde tienen grandes obligaciones.
Habrá tiempo para hablar sobre el deber de levantar títulos que tiene el Real Madrid porque ahora toca hacerlo sobre este último partido de pretemporada en el que Konaté, Güler y Mbappé firmaron un partido sobresaliente. Realmente todos los que tuvieron minutos lo hicieron bien, pero sin duda fueron los franceses y el turco los que mejor se desenvolvieron en un choque que, eso sí, fue a medio gas y con los alemanes derrotados desde el inicio.
Ni jugar en casa con el Veltins-Arena a reventar dio confianza al Schalke 04 de poder plantar cara al Real Madrid por mucho que fuera un amistoso. Apenas habían pasado cosas cuando en el minuto 5 Schallenberg cometió un error grosero al dar un pase atrás que se convirtió en una perfecta asistencia para dejar a Mbappé en el mano a mano con Karius. Agradeció el regalo Kylian y batió al guardameta alemán sin problemas para poner el 0-1 y, en realidad la sentencia.
Siguió el Real Madrid a lo suyo con la idea de lograr un marcador abultado. Courtois era un espectador más y ni siquiera pudimos comprobar si llevaba o no los guantes puestos. De hecho en estos momentos habíamos visto más veces enfocado a Mourinho y su ojo morado que al cancerbero belga, que se limitaba a observar como Mbappé buscaba una y otra vez su doblete particular.
Huijsen da un paso adelante
Por mucho que lo intentase Mbappé fue Huijsen el que terminó encontrando el segundo gol en un saque de esquina. Lo botó a las mil maravillas Arda Güler y el defensor español se elevó por encima de su par para conectar un magnífico remate picado que sorprendió a Karius. Corría el minuto 20 y se mascaba la goleada en Gelsenkirchen, pero Karius, con ganas de reivindicarse, le negó el tanto al propio Huijsen en otro poderoso cabezazo y después a Vinicius.
Así se fue el duelo al descanso, con todo ya visto para sentencia, y de ahí que Mourinho se animara con cuatro campos de golpe. Sentó a Courtois, Konaté, Güler y Mbappé y dio entrada a Lunin, Rüdiger, Camavinga y Espí. Cosas del fútbol, si Courtois se marchó sin tocar el balón a Lunin le tocó intervenir con un buen pie nada más entrar. Le negó el gol a Vitalie Becker, que se había sacado un buen zurdazo cruzado que recordó al Real Madrid que quedaba toda la segunda mitad.
Dean Huijsen celebra el 0-2 del Real Madrid
Tan superior era el Real Madrid que fue volver a pisar un poco el acelerador y Carlos Espí, recién entrado, logró su gol. Centró Carreras y el ariete español mostró su poderío aéreo con un potente cabezazo que terminó de sentenciar el partido. Y es que tras ese tanto el Real Madrid sí que bajó definitivamente revoluciones e incluso dejó al Schalke 04 tener el balón y generar algo de peligro que solventó bien Lunin.
Eso sí, Mourinho hizo debutar a Cucurella y Diomonde y dio minutos a Dumfries y Bellingham. Ya al final del todo también premió a canteranos como Cestero, Voloshyn, Mario Rivas y Ciria, que han hecho la pretemporada al completo con el primer equipo pero apuntan a salir traspasados o a jugar este inicio de campaña con el Castilla. Sea como sea, gran actuación del equipo blanco que llega lanzado al inicio de Liga.