Álvaro Arbeloa, en un momento del Real Madrid - Elche del pasado sábado
El lema de Di Stefano que Arbeloa mete en la cabeza a los jugadores para no confiarse ante el City
Sabe que se juega su futuro en Mánchester y planifica un partido de presión alta para marcar y evitar que los citizens les encierren
El recado del Real Madrid a Guardiola en su documental de la Decimoquinta
Prohibido encerrarse. Prohibido echarse atrás. Prohibido pensar que la defensa de los tres goles conseguidos en el Santiago Bernabéu es suficiente para pasar la eliminatoria. Sería un gran error contemporizar a la espera del paso de los minutos, porque el Manchester City ejercerá un ataque total y no se le puede ceder el campo, pues tiene mucha calidad para crear una situación crítica en cualquier momento.
Arbeloa ha hablado muy claro a sus hombres y les ha dicho que para eliminar al equipo de Guardiola hay que hacer otro partido de presión alta, morder, robar el balón, buscar el gol e impedir que lo tenga el rival. Hay que reeditar la estrategia que arrolló al City en Madrid, una táctica que piensa extender a todos los partidos de Liga como el sello de su jefatura al mando del Real Madrid. El salmantino recoge el lema de Di Stéfano: la mejor defensa es un buen ataque. El éxito del duelo de ida de la Copa de Europa se basó en las reuniones individuales y grupales que Arbeloa protagonizó con sus hombres para que creyeran que pueden ganar a cualquiera si ejecutan con constancia una enorme entrega física que atosigue al contrario desde el área rival.
Todos se sorprendieron y todos aumentaron su enorme esfuerzo al ver el éxito que consiguieron frente al City desde los primeros instantes del encuentro. Ahora, el entrenador les exige que mantengan perenne ese estilo de no dejar jugar al enemigo como punto de partida para alcanzar los máximos objetivos. El jefe del banquillo les advierte que en el fútbol moderno de hoy solo se puede llegar a lo más alto con este sacrificio estruendoso sin balón para rematar después al adversario con la calidad que poseen con la pelota en su poder.
La goleada conseguida ante los hombres de Guardiola es el mayor argumento para que sus pupilos repitan esta historia, porque han visto que si muerden desde el primer segundo y sin parar pueden ganar a cualquiera y se lo han creído porque lo han hecho factible. Rüdiger, Vinicius, Tchouaméni y Valverde lideran la adopción de esta idea como magma general ante la plantilla para que vuelvan a jugar con esa brega sin fin.
Reunión con los pesos pesados
Hemos dicho que estos cuatro hombres hablan con el grupo para exigir un sacrificio extraordinario y eliminar al Manchester. Los cuatro mantuvieron dos días antes una charla con el responsable del plantel para ver si jugaban frente al Elche. Acumulan muchos minutos y el salmantino fue claro con ellos. Les preguntó si preferían descansar en el partido liguero, con el fin de evitar riesgos físicos. Los cuatro dijeron que deseaban jugar porque sabían que el duelo ante el Elche era muy importante para ratificar el salto adelante dado por el equipo en la Champions. Un empate o una derrota habrían generado un problema grave a la hora de atacar la visita al City.
Todos respondieron bien ante el cuadro ilicitano y Arbeloa hizo los cambios en cuanto pudo para preservar el físico y dar descansos. Ahora toca refrendar toda esta evolución a la hora de la verdad, en el Etihad. La visita a las huestes de Guardiola es un partido trascendental. Arbeloa se juega su futuro. El Real Madrid elogia su trabajo y el valor que ha tenido de introducir a tantos canteranos en el primer plantel, pero todo quedará en segundo plano si es eliminado por el City. Valverde ha ejercido de capitán y ha manifestado ante sus compañeros que hay que jugar en Manchester como si no hubieran obtenido ninguna ventaja en el Bernabéu y tuvieran que ganar.
Álvaro Arbela se abraza a Arda Güler, en el Real Madrid - Elche
Especular con el resultado es lo peor que pueden hacer. No solo Arbeloa, muchos futbolistas del Real Madrid se juegan su porvenir si el club cae eliminado. Superar esta ronda será un golpe de gracia y un golpe de adrenalina que los jugadores blancos asimilarán como una inyección de confianza para repetir las épicas historias plasmadas en la Champions en los últimos años. Carvajal, Courtois, Vinicius, Tchouaméni, Camavinga, Militao, Bellingham y el propio Valverde han vivido esas afrentas que ya han pasado a la leyenda. Vencer a Guardiola suscitará una fe suprema para atacar al siguiente rival en cuartos de final sin miedo al fracaso.
La cita del Etihad es crucial y Mbappé desea apuntarse a ella. También Carreras. Veremos si pueden jugar al final. El entrenador no arriesgará porque el equipo está funcionando bien. El santo y seña es morder desde arriba para que el City no saque el balón jugado. Valverde volverá va a ayudar a Trent Alexander-Arnold en la banda derecha madridista. Guardiola intentará crear una encerrona y Arbeloa lo sabe. Todos se conocen demasiado y solo uno seguirá en la Copa de Europa. El alumno aventajado eliminó a Mourinho y se dispone a eliminar a Guardiola.