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El colegiado István Kovács muestra cartulina roja al defensa del FC Barcelona Pau Cubarsí

El colegiado István Kovács muestra cartulina roja al defensa del FC Barcelona Pau CubarsíEFE

El Barça se escuda en el arbitraje para justificar la derrota y denuncia una cacería de la UEFA

El FC Barcelona terminó el partido ante el Atlético de Madrid correspondiente a la ida de los cuartos de final de la Champions League indignado con el arbitraje. El conjunto azulgrana, que perdió 0-2 en el Camp Nou, vio en István Kovács el verdadero culpable de la derrota culé al quedarse con un jugador menos (Cubarsí) al filo del descanso y después, en la segunda mitad, pidieron un penalti por mano de Pubill que no fue señalado.

Hansi Flick fue el primero en poner el grito en el cielo al no entender las decisiones del colegiado rumano. «La situación en la que el defensor toca con la mano y no pita nada es muy clara. No sé por qué el VAR no ha entrado. El VAR estaba muy centrado para el Atlético. Es un árbitro de VAR alemán y es increíble», afirmó el técnico azulgrana al ser preguntado por el desempeño de Kovacs.

Siguiendo con las polémicas, Flick insistió en la acción de la mano de Pubill dentro del área y cuestionó también la expulsión a Cubarsí, pues en un principio fue cartulina amarilla pero el VAR llamó al árbitro a revisar la acción al considerarlo ocasión manifiesta de gol. No lo puedo entender. Debería ser penalti, segunda amarilla y roja. Esto es lo que no puede pasar», dijo sobre el penalti para después tratar la expulsión: «No estoy seguro de que le toque suficiente porque la pelota estaba por detrás».

Así pues, por mucho que la roja mostrada no ofrezca discusión y hasta el propio Cubarsí la haya reconocido, al Barça le ha indignado. «Un solo momento puede decidir un partido y afectar el resultado. Así es el fútbol. Asumo la responsabilidad de lo sucedido», reconoció el central en sus redes sociales. Dio igual, pues el conjunto culé insistió en que el arbitraje les perjudicó.

Las quejas del Barça

Protesta el Barcelona por la mano de Pubill al poner el balón en el área y sacar de puerta, pues entiende que Juan Musso ya había puesto en juego el esférico y que, por tanto, el defensor español no podía tocar la pelota con la mano. Sin embargo Kovacs consideró que la acción todavía no había comenzado y de ahí que el VAR no pudiese entrar a juzgar nada. A juicio del colegiado no se estaba jugando todavía.

No obstante, de nada han servido al Barcelona estas explicaciones y se está planteando presentar una queja formal a la UEFA, pero no solo por este partido sino por los arbitrajes desde 2022. Ve el club culé una cacería desde ese momento y recuerdan todas las acciones polémicas que, en su opinión, les han costado seguir vivos en Europa.

Por ejemplo, la temporada pasada Flick perdió los nervios en las semifinales ante el Inter por el arbitraje de Szymon Marciniak, quien señaló un penalti de Cubarsí a Lautaro Martínez por medio del VAR y después no pitó un posible penalti a Lamine Yamal en una acción con Mkhitaryan o una posible falta de Dumfries a Gerard Martín en la acción del 3-3 de Acerbi, que llevó el partido a la prórroga cuando el Barça se veía en la final.

Szymon Marciniak, en el Inter - Barcelona

Szymon Marciniak, en el Inter - Barcelona, señala penalti a favor de los italianosEFE

También denuncian en el Barcelona los actuaciones arbitrales de 2022 y 2023, cuando cayeron fuera en fase de grupos. De todos modos, creen que István Kovács nunca ha arbitrado de manera correcta ante el Barcelona. Ya expulsó a Ronald Araújo en la vuelta de los cuartos de la temporada 2023-24 frente al PSG y ahora ha hecho lo propio con Cubarsí. No entienden en Can Barça que todas las jugadas polémicas caigan en su contra y de ahí que planeen presentar una queja ante la UEFA.

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