Esteban Andrada, portero del Zaragoza, agrediendo a Jorge Pulido, capitán del Huesca
Esteban Andrada, portero del Zaragoza, sancionado con 13 partidos por su puñetazo al capitán del Huesca
El Comité de Disciplina impone la sanción en su grado máximo al meta a pesar de su arrepentimiento
Un puñetazo del portero del Zaragoza al capitán del Huesca provoca una batalla campal en el derbi aragonés
El argentino Esteban Andrada, guardameta del Real Zaragoza, ha sido sancionado con trece partidos de suspensión tras agredir a Jorge Pulido, defensa del Huesca, el partido de la trigésima séptima jornada de LaLiga Hypermotion (Segunda División), disputado el pasado domingo en el estadio El Alcoraz.
El Comité de Disciplina de la Federación Española de Fútbol (RFEF) le impone un encuentro de suspensión por doble amonestación y consiguiente expulsión y doce en aplicación del artículo 52 del Código Disciplinario (103.1).
Con 1-0 en el marcador y en el minuto 99, Andrada fue expulsado por empujar a Pulido. Nada más ver la tarjeta roja, el argentino perdió el control y buscó al capitán del Huesca para propinarle un puñetazo en la cara, momento en el que hubo una multitudinaria tángana entre los jugadores en un final caótico que se saldó con varias tarjetas y más expulsiones.
Según el Comité, que no recibió alegación alguna por parte del Zaragoza, decidió imponer la sanción en grado máximo por todas las circunstancias que concurrieron en la acción del argentino, que según relata, no depuso su actitud y mantuvo su ánimo confrontativo, al margen de la fuerza excesiva de su acción, el daño causado (hematoma en el pómulo izquierdo), la necesidad de intervención de las Fuerzas de Seguridad y «la imagen proyectada que trasciende el mero evento deportivo, lo que otorga un plus de responsabilidad de los participantes».
Asimismo, Dani Jiménez, del Huesca, ha sido sancionado con cuatro partidos de suspensión por agredir a otro jugador, y al zaragocista Dani Tasende con dos por producirse de manera violenta al margen del juego, sin estar en posibilidad de disputar el balón o el juego detenido.
Una sanción de las más severas
La sanción de 13 partidos de suspensión impuesta a Esteban Andrada se sitúa entre las más importantes impuestas en los últimos años en España. Un jugador del Zaragoza encabeza precisamente la lista de mayores castigos en el fútbol profesional español: el lateral derecho Joaquín Cortizo recibió 24 partidos de suspensión por una entrada sobre el delantero del Atlético de Madrid Enrique Collar que le causó la fractura de la tibia, durante un partido de Liga disputado en diciembre de 1964.
También destaca el castigo recibido por el central paraguayo del Granada Pedro Fernández, sancionado con 15 jornadas sin jugar tras una patada al madridista Amancio durante un partido de cuartos de final de la Copa del Rey jugado en 1974 en el estadio de Los Cármenes. Amancio estuvo cuatro meses sin jugar por rotura del cuádriceps.
El defensa del Athletic de Bilbao Andoni Goikoetxea fue sancionado inicialmente con 18 partidos de suspensión tras su entrada sobre Diego Armando Maradona cuando militaba en el Barcelona, en un encuentro de Liga en San Mamés en 1983. Sin embargo, en apelación la sanción fue reducida a 7 partidos. El argentino sufrió una fractura en el tobillo y estuvo tres meses fuera de los terrenos de juego.
En 1990, el jugador búlgaro del Barcelona Hristo Stoickhov fue suspendido seis meses tras propinar un pisotón al árbitro Urizar Azpitarte durante el partido de ida de la Supercopa entre su equipo y el Real Madrid. La sanción fue reducida a dos meses y dos partidos en apelación.
En 2015, Antonio Galdeano, 'Apoño', del CD El Palo, entonces en Segunda B, fue sancionado con 12 partidos por insultar y amenazar de muerte al árbitro del partido que disputaba su equipo contra el Marbella.
También fue suspendido inicialmente 12 partidos José María Ceballos, del Racing de Santander, por amagar con propinar un cabezazo al árbitro Prados García durante un partido de Liga contra el Zaragoza en el 2000, pero la apelación redujo la sanción a 8 partidos.
Entre las mayores sanciones también está la recibida en 1999 por el portero argentino Germán 'El Mono' Burgos, suspendido por 11 partidos cuando militaba en el Mallorca tras agredir al delantero del Espanyol Manuel Serrano.
Diez partidos de sanción recibieron el defensa portugués del Real Madrid Pepe en 2009 –agresión a Casquero y Albín, del Getafe–; el jugador del Burgos José María López Igartua en 1977 –agresión al árbitro Fernández Quirós–; y el delantero paraguayo del Betis Carlos ‘Lobo’ Diarte en 1983 -agresión al sevillista Ruda-.