Marc Márquez, en la primera carrera de esta temporada
El trabajo en la sombra de Marc Márquez para evitar ganarse nuevos enemigos en MotoGP
El seis veces campeón de la categoría reina ha sido acusado en numerosas ocasiones de conducción agresiva y está tratando de cambiarlo
El sueldo de Marc Márquez en Ducati y la gran diferencia respecto a Honda y Gresini Racing
Marc Márquez está de vuelta. El seis veces campeón de MotoGP recuperó sensaciones la temporada pasada con Gresini Racing y hasta compitió por el Mundial, en el que terminó tercero. La segunda mitad del 2024 fue de muy buen nivel y le valió para que Ducati apostara por él para este 2025.
La mejor moto y el mejor piloto unieron sus caminos para volver a reinar en MotoGP, pues el año pasado el título se lo llevó Jorge Martin con Pramac Racing, filial de Ducati al igual que Gresini Racing. Hubo polémica porque se pensaba que ese contrato iba a ir a parar a 'Martinator', que había roto una sequía de 23 años sin que el campeonato se lo llevara una moto satélite. Sin embargo, Claudio Domenicali, CEO de Ducati, apostó por Marc porque pensó que, habiendo vuelto a su mejor nivel, no hay nadie como él.
Hasta la fecha, y siendo cierto que únicamente llevamos una carrera, las cosas van bien en Ducati. Marc Márquez dominó de principio a fin el primer fin de semana de la temporada y ya es líder del Mundial en solitario. El perjudicado ha sido 'Pecco' Bagnaia, que ha pasado de ser el primer piloto del equipo a ser el segundo. Es evidente que no ganar el año pasado con la mejor moto lo ha castigado el equipo italiano.
Además, la segunda carrera del 2025 también pinta bien para Márquez. El GP de Argentina es uno de los que mejor se le da al piloto catalán, con tres victorias a lo largo se du carrera. De conseguirla sería una declaración de intenciones y un golpe encima de la mesa nada más llegar a Ducati. Por ello, Marc también ha introducido cambios en su pilotaje ya que quiere evitar tener roces con los compañeros, algo que le puede distraer de su principal objetivo, que no es otro que ganar de nuevo MotoGP.
Menos agresividad
Desde que Marc Márquez llegó a la categoría reina de las motos ha tenido diferentes enemigos, siendo Valentino Rossi el más destacado. Muchos pilotos le han afeado al piloto español su conducción «agresiva y temeraria» durante las carreras. Acusan a Márquez de ir con todo y no medir cuando hay otro pilotos en su misma trazada y eso es algo a lo que quiere poner fin. El ruido solo desconcentra.
Sabe además que eso solo le beneficiará, pues en ocasiones también ha pagado caro con sanciones o caídas el ir siempre al límite. Por ello, durante la pretemporada trabajó con vídeo de su compañero Bagnaia y su hermano Alex Márquez para tener un estilo algo más suave. «Una de las cosas en las que más he trabajado este invierno es en ser aún más limpio en mi pilotaje. Ya no tengo 20 años, tengo 32, tengo que gestionar las caídas, mi cuerpo. Por eso tengo que ser limpio y gestionar mi energía», confesó a Sky Sports hace unas semanas.
Marc Márquez, en el GP de Tailandia
La edad y el estar siempre cuestionado por la agresividad han llevado a Márquez a sacar otra versión más 'limpia' pero igual de ganadora. «Sé que antes mi pilotaje era más bonito, pero el año pasado entendí que para mí es mejor así», confesó. Y es que el '93' ha trabajado en una nueva manera de tomar las curvas a la derecha con vídeos de su hermano y Bagnaia.
Sabe que cada detalle cuenta y la edad le ha hecho adquirir una madurez que confía en que le lleve a alcanzar de nuevo la gloria. El único deseo de Marc este año es volver a ser campeón y no quiere que ningún contratiempo le detenga. «Mi objetivo no era ser mucho más rápido que antes, sino más constante», aseguró.