El fundador de InterGlobe Aviation, Rahul Bhatia y el CEO de Airbus, Guillaume Faury, tras la firma del acuerdo.
Airbus Cádiz pega el pelotazo: construirá el fuselaje de los 500 aviones para IndiGo
El representante sindical de la compañía reconoce que se garantiza el trabajo en la nueva factoría hasta 2035
La planta de Airbus en Cádiz será una de las más beneficiadas por el contrato que el fabricante aeronáutico ha firmado con IndiGo, compañía india de bajo coste, para la construcción de 500 aviones A320. El acuerdo, que será el más importante de la historia de la aviación por el número de aparatos –que no por su valor–, se rubricó este lunes durante la primera jornada del Salón Aeronáutico de Le Bourget, a las afueras de París.
«Es muy buena noticia», ha señalado Francisco Sanjosé, presidente del comité de empresa de la compañía, que ha revelado que la planta de Airbus Cádiz –resultado de la fusión de las dos factorías que hay en la provincia– será la encargada de construir el fuselaje de los aparatos.
Por el momento, la compañía continúa trabajando para unificar la planta de El Puerto de Santa María –hasta ahora dedicada a la aviación militar– con la actividad de Puerto Real. Para ello, ampliará en unos 4.000 metros cuadrados la aplicación de la planta portuense, que será rebautizada como Airbus Cádiz.
El acuerdo entre Airbus e IndiGo prevé la entrega de los 500 aviones de la familia A320 en 2035, aunque ninguno de los representantes de estas empresas ha dado detalles del coste de la operación.
Pieter Elbers, responsable ejecutivo de la aerolínea india, reveló que el pasado lunes que con estos ya son 1.330 las aeronaves que ha encargado a Airbus, lo que convierte a IndiGo en su primer cliente.
IndiGo ha tenido un crecimiento fulgurante de su flota. Recibió su primer Airbus en marzo de 2016 y ahora opera ya 264 de sus aviones, todos de la familia de pasillo único A320.
El responsable comercial de Airbus, Christian Scherer, destacó que este contrato «simboliza el enorme potencial que representa el mercado indio». Además, justificó la ampliación de las capacidades de producción en China, porque ese país representa por sí solo un 20 % de la demanda mundial de aviones y ese es el porcentaje de fabricación que Airbus tendrá allí dentro de tres años.