El presidente de china, Xi Jinping
China, la gran ganadora del último quinquenio en crecimiento económico
Si Estados Unidos y Europa no se unen, en menos de diez años se darán cuenta de lo difícil que va a ser competir con los BRIC
Con los datos en la mano, solo cabe decir que China ha barrido a la Unión Europea en crecimiento del PIB en los últimos 5 años. Además de crecer más nos ha superado en PIB en valor absoluto, pegándole un buen mandoble a los Estados Unidos, a casi a un 80 % de su PIB.
Podemos estar en desacuerdo con China, especialmente en el tema de libertades, pero si lo vemos desde el punto de vista aséptico de que la libertad está siendo violada de forma abusiva por los movimientos woke y las agendas 2030, que lo que pretenden es que el ciudadano sea cada vez más dependiente del estado, cada vez nos diferenciamos menos de los chinos.
Salvo en una cosa: el crecimiento de la economía. Donde ellos están consiguiendo demostrar que su política económica es mucho más eficiente.
Cada día tratamos de encontrar más problemas en China. Desde la bancarrota de Evergrande –que nos olvidamos que se ha producido es en Estados Unidos–, hasta que los precios caen y que llevan un decrecimiento del 0,5 % en el último año, aunque en los últimos siete meses está en 0,5 % y por lo tanto no tienen inflación (+1,8 % en 2022 y +1,5 % en 2021).
Son la gran región del mundo que no ha sufrido la inflación, pero a la que hay que buscar como atacar. Hay que entender que es lo que han hecho tan bien y la Unión Europea y Estados Unidos tan mal.
La política económica de China ha priorizado el crecimiento económico, a través de la inversión pública y privada, y se ha preocupado de crear un mercado interno sobre el que apalancar su producción y que, simultáneamente, esa producción puede ser vendible a nivel mundial.
Sus 1.400 millones de habitantes han sido, y siguen siendo, su base de mercado interno sobre el que producir para poder exportar. Han desarrollado un modelo basado en su capacidad de producción y compra para posteriormente, vender a unos precios enormemente competitivos que hace imposible competir con ellos.
Mientras, Estados Unidos y la Unión Europea, en lugar de plantearse crear un mercado de casi 800 millones de personas sin barreras, han puesto todo tipo de dificultades. Primero con el «American First» de Donald Trump, que favoreció a muy corto plazo su economía, pero que ha traído como consecuencia que China siga creciendo casi 3 veces más que la economía americana en los últimos 5 años.
La Unión Europea ha dedicado este quinquenio al lanzamiento de una Agenda 2030 en torno al cambio climático, que está poniendo en crisis el modelo industrial y de servicios, produciendo un colapso económico en toda la UE.
Somos la región con más inflación de las 3, con un 6,1 % acumulado a julio, frente al 3,2 % de Estados Unidos y el 0,5 % de China. Somos la región que menos crece en el primer semestre, con un crecimiento del 0,2 %, mientras que Estados Unidos crece un 1 % y China, que todos los analistas dicen que están en crisis, pero en los 6 primeros meses del año han crecido un 3 %.
Los tipos de interés, que influyen en el enfriamiento de la economía, están en el 5,25 % en Estados Unidos, mientras que en la Unión Europea están en el 4,25 % y en China acaban de bajar una décima, para reactivar su economía, que no está con inflación, y lo han colocado en un 3,45 %.
Pero veamos que ha sucedido con la evolución del PIB y saquemos conclusiones.
Estos datos, que han sido obtenidos del Banco Mundial, nos muestran como en 2018 China estaba en un 93 % del PIB de la Unión Europea. En el 2019 pasa a ser un 97 % y en 2020 nos sobrepasa llegando al 105 % del PIB de la UE, para terminar en 2022 en un 107 %.
Comparado con Estados Unidos, China suponía el 69 % del PIB de los americanos en 2018 y no para de crecer hasta en un quinquenio colocarse al 78 %.
China consigue crecer un 21 % en estos 5 años, mientras Estados Unidos lo hace un 7,5 % y los europeos solo lo hacemos el 4,9 %.
Solo hay una solución para parar a China y es que Estados Unidos y la Unión Europea unan sus fuerzas para competir con este auténtico monstruo económico que, además, está desarrollando una política de alianzas y que lo que antiguamente parecía una simple noticia de que los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) se reunían de vez en cuando, grupo al que se unió Sudáfrica y que hoy se ha convertido en una alianza de 11 países, a la que se han unido Argentina, Emiratos Árabes, Irán, Etiopía, Egipto y Arabia Saudí, que ya se plantean cada vez más alianzas y que han colocado la posibilidad de una moneda única, un mercado único y cerca de 3.200 millones de consumidores.
Si Estados Unidos y Europa no se unen, en menos de 10 años se darán cuenta de la difícil que va a ser competir con esta alianza.