Logo de Unicaja en una de sus sedes.
José Sevilla, ex consejero delegado de Bankia, afirma que la operación BBVA-Sabadell no se parece nada a la de su antiguo banco con CaixaBank
Desde algunos ambientes se han intentado asimilar para acelerar el proceso de BBVA y Sabadell, pero el ex directivo de Bankia, ahora presidente de Unicaja, lo desmiente
Desde ambientes financieros se ha intentado en ocasiones asimilar la oferta de compra de BBVA sobre Sabadell con la fusión que se llevó a cabo en el año 2021 entre Bankia y CaixaBank con la idea de que pudiera acelerarse el proceso. El que era consejero delegado de Bankia y ahora presidente no ejecutivo de Unicaja, José Sevilla, lo ha negado esta mañana en la presentación de resultados de 2024 del banco andaluz: «No se parecen en nada. La operación de Bankia no fue una OPA (oferta pública de adquisición de acciones). Bankia y Caixa decidieron hacer una fusión de forma acordada. Son operaciones de naturaleza diferente».
Sevilla ha comentado también las posibilidades y consecuencias de que se produzca una mayor concentración en el sector bancario español y haya un menor número de bancos, escenario que existe por la posible fusión de BBVA y Sabadell, y para la que «hay espacio», según apuntaba hace unos días el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar. «La mayor concentración del sector (Bankia-CaixaBank en España) no ha implicado una menor competencia», ha señalado. Y en referencia a la posición en medio de la tabla del ranking de concentración bancaria europea que citaba Gortázar para decir que hay espacio para más fusiones, ha aludido a un informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de hace dos semanas, en el que señalaba que «los indicadores de concentración no permiten valorar por sí solos la intensidad de la competencia en el mercado de depósitos».
Pase lo que pase con la operación de BBVA y Sabadell, los directivos de Unicaja han querido dejar claro que no contemplan para ellos ninguna operación corporativa que pueda distraerles. Aunque se ha hablado de Unicaja como posible objeto de compra, entre otros por parte de Sabadell, «no tenemos en al cabeza nada relativo a una operación corporativa», ha subrayado el consejero delegado, Isidro Rubiales.
La intención del banco es buscar «catalizadores» para mejorar la relación con el cliente y los servicios que se le dan. «Seguimos explorando nuevas oportunidades de negocio bancario o no bancario que nos ayuden con ese reto de diversificación de ingresos», ha agregado el primer ejecutivo del banco andaluz.
«Queremos darnos excepcionalidad a corto plazo para ver oportunidades en el mercado. Estamos buscando acuerdos en distintos segmentos de actividad de un perfil más bajo que una operación corporativa», ha afirmado el consejero delegado. El objetivo es crecer en los negocios de consumo, gestión de activos o crédito.
Rubiales ha apostillado que ve margen de crecer un 25 % en el segmento de empresas solamente con los clientes que ya tienen en cartera. El objetivo para el conjunto de la entidad es captar 200.000 clientes netos en los próximos tres años.
Rubiales ha expresado su deseo de «respetar» cualquier escenario posible que se derive de la oferta pública de adquisición (OPA) anunciada por BBVA sobre Banco Sabadell. No ha detallado si intentaría captar cualquier negocio del que BBVA se tenga que desprender.
Un 115 % más de beneficios que el año pasado
Unicaja cerró 2024 con unos beneficios netos atribuidos de 573 millones de euros. Supone más que duplicar (+115 %) el resultado neto registrado en el año anterior, según las cuentas que ha publicado este martes el banco.
Los ingresos totales durante el conjunto del año (margen bruto) fueron de 2.041 millones de euros, un 14,9 % más. De esa cifra, los ingresos por intereses netos (margen de intereses) se elevaron un 13,7 %, hasta los 1.538 millones de euros. Asimismo, el banco contabilizó 512 millones de euros de ingresos por comisiones netas, un 4 % menos.
En el conjunto del año, el banco contabilizó unos gastos de personal de 550 millones de euros, un 13,1 % más, mientras que el resto de costes de administración descendió un 4,6 %, hasta los 268 millones.
El banco andaluz también ha reflejado en sus cuentas que durante 2024 dedico 193 millones de euros a provisiones para hacer frente a pérdidas crediticias, un 69,2 % más, mientras que el deterioro de activos financieros impactó negativamente las cuentas en 111 millones, un 24,3 % menos.
Respecto a las cuentas únicamente del cuarto trimestre del año, la entidad financiera contabilizó un beneficio neto atribuido de 122 millones de euros, frente a las pérdidas de 19 millones de euros registradas en el cuarto trimestre de 2023. Los ingresos totales avanzaron un 17,9 %, hasta los 521 millones.