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La limpia de Oughourlian en Prisa no entierra el sueño de Moncloa de activar su nueva televisión afín

Oughourlian quiere vender y hay quien piensa que los órdagos de ayer son la puesta en escena necesaria para dar el paso

El presidente de PRISA, Joseph Oughourlian, durante la celebración de la Junta General de Accionistas de la compañía en junio.

El presidente de PRISA, Joseph Oughourlian, durante la celebración de la Junta General de Accionistas de la compañía en junio.Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

El mosqueo empezó el martes cuando en Prisa se enteraron de que su presidente Joseph Oughourlian había dado una entrevista a Expansión. Cinco Días, el diario económico del grupo ni la olió. El titular tampoco daba lugar a dudas: «Invertir en una TDT en 2025 no es un proyecto de futuro». Era la guerra, pero no solo contra sus consejeros díscolos y traidores –los que habían negociado con Moncloa la concesión del nuevo canal–, sino también contra Moncloa.

«¿Pero es que este tío no sabe quién decidió lo de la tele?» Este grito de guerra de uno de los empresarios de Global Alconaba refiriéndose a Joseph Oughourlian, promete pasar a la historia. Y es que detrás de aquella decisión hay dos nombres propios: Pedro Sánchez y Óscar López, los dos que decidieron que para acabar con el fango mediático había que dar una nueve tele a Prisa. Creyeron –me refiero al Presidente y al entonces Jefe de su Gabinete– que aquella feliz idea no solo era la solución a sus males, sino que nadie iba a chistar en el antiguo grupo mediático de Jesús de Polanco. Pero las cosas empezaron a torcerse muy pronto.

Quizá tuvo la culpa el que –como dice Oughourlian– aquel fuera un proyecto «del siglo pasado». O también el anuncio que hace diez días hizo Carlos Núñez, presidente de Prisa Media en El País, de una nueva cadena de televisión que ni siquiera había discutido el consejo de administración. Por eso, apenas diez después, el mismo consejo ha rechazado ayer por mayoría este ruinoso negocio que no conduce más que incrementar las pérdidas. Ese fue el argumento del presidente de Prisa.

Efectivamente, en la misma reunión de este martes, Oughourlian explicó que si la empresa se embarcaba en este nuevo proyecto, la prevista refinanciación de Prisa, de 800 millones no saldría adelante. Vivendi y los Polanco apoyaron al presidente y fin de la cuestión. Luego llegaron los ceses de Carlos Núñez y algunos otros que se preparan.

Uno de ellos, José Miguel Contreras, director de Contenidos del grupo Prisa, cuenta con el respaldo de otros accionistas del proyecto tele como Global Alconaba, la firma encabezada por Andrés Varela, con un 7 % del capital; Adolfo Utor, propietario de Balearia, con un 5,4 %; y Diego Prieto, fundador y presidente del Grupo SSG, compañía dedicada al transporte sanitario, con otro 3,1 %. Pero todos juntos ni de broma llegan al 70 % del capital necesario para hacer frente a la nueva tele; y ahora, el 30 % de Prisa tampoco está garantizado.

Ayer Global Alconaba quiso quitar hierro a la decisión de Prisa de salir del proyecto: «la televisión saldrá adelante con o sin Prisa ya que la sociedad está constituida y nos presentaremos al concurso, sin descartar tampoco el alquiler de una licencia si no fuera posible obtenerla». Pero ellos también saben que Pepa Bueno, directora de El País, también había adelantado a sus redactores en Navidad lo lanzados que estaban con este nuevo proyecto. ¿Saben demasiado o pueden cambiar las cosas?

Y es que existe una nueva posibilidad. Ayer los mercados hablaban de ella. El fundador de Ámber Capital podría estar buscando una salida no solo a su presencia en Prisa, donde tiene un 29,5 % del capital, sino también en Indra, donde tiene un 7,24 %. Y es que Oughourlian, llegó con su fondo capital riesgo a ambas empresas de la mano de Pedro Sánchez y ya ha perdido demasiado dinero en su aventura española como para seguir jugando a una televisión que es un pozo sin fondo. Oughourlian quiere vender y hay quien piensa que los órdagos de ayer son la puesta en escena necesaria para dar el paso. Estaría encantado pues las cosas sin tirar en el grupo Prisa que ayer anunció unas pérdidas de 11,6 millones de euros; que mantiene una deuda neta de 689 millones de euros, y cuyos ingresos han bajado un 2,9 % en el ejercicio pasado. Y es que a nadie le extraña que Oughourlian quiera marcharse.

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