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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ofrece una rueda de prensa en Samarcanda

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ofrece una rueda de prensa en SamarcandaAFP

Pampillón: «Von der Leyen debería mostrar una carpeta con los aranceles como ha mostrado Trump»

Continúan apareciendo economistas que opinan acerca de los aranceles anunciados por Trump, y ahora es el catedrático Rafael Pampillón el que habla sobre ello: «A mí me gustaría que Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea) sacara un tablero como sacó Trump anteayer y mostrara cuáles son los aranceles que tiene frente a Estados Unidos y cuáles son los que va a ponerle». La conversación al completo puede oírse en el audio que hay sobre estas líneas.

Pampillón recuerda que la Unión Europea también tiene aranceles frente a Estados Unidos y otras barreras no arancelarias que tienen que ver con el medio ambiente, la huella de carbono, las medidas de seguridad que se exigen a los productos... «Los automóviles americanos llevan un arancel de entre el 10 % y el 20 %, tenemos aranceles a la carne, la fruta, los lácteos, a los productos industriales, a los aviones...».

Para equilibrar esta situación, Pampillón entiende que debe haber una negociación «que tendría que terminar bien, porque si no habrá un colapso de la economía globalizada».

El profesor del IESE José Ramón Pin Arboledas ve peligros en diferentes frentes. Por lo que se refiere a Estados Unidos, entiende que ha emprendido lo que en economía se conoce como industrialización por sustitución de importaciones: suben los aranceles, protegen su industria, reindustrializan su zona media y crean puestos de trabajo. «Los aranceles supondrán incrementos de precios a corto plazo, pero Trump dice que bajará los impuestos y creará puestos de trabajo, con lo que sus ciudadanos tendrán más dinero. Conseguir todo eso a la vez es complicado», estima.

Por lo que se refiere a Europa, «si sube los aranceles, el incremento de dinero lo recibirían los burócratas europeos», afirma Pin Arboledas, lo cual tampoco parece una gran opción.

¿Cómo afectará a España? «No creo que vayamos a ser el país más perjudicado por estas medidas», apunta Pin Arboledas. «Exportamos 20.000 millones a Estados Unidos e importamos 30.000 millones de allí. Somos de los pocos países que tenemos déficit comercial con ellos», aclara Pampillón.

¿Cómo resolver todo esto? El catedrático opina que la economía no es nunca un juego de suma cero: «Si le va bien a Estados Unidos, nos irá bien a nosotros, y si le va bien a China, nos irá bien a nosotros. Si aumentan su renta, su producto interior bruto, nos comprarán más y vendrán turistas. El problema es Alemania, que exporta lo que no está en los escritos en coches a Estados Unidos. Si a Alemania, que es el motor más importante de la economía europea y lleva dos años y medio en recesión, van a afectarle negativamente estas medidas en su industria, vamos a sufrir. Los alemanes comprarán menos cosas y ahorrarán».

Por todos estos motivos, la «negociación es absolutamente necesaria», indica Pampillón, «porque una guerra comercial no beneficia a nadie. Hay que abrir canales de conversación para que todo vuelva a su sitio, y probablemente el resto del mundo tenga que bajar los aranceles frente a los productos de Estados Unidos».

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