Exterior de la sede de Redeia en Madrid.
La luz del socialismo no se apaga en Redeia: la mitad de su Consejo es cercano al PSOE
Sánchez elude responsabilidades al entender que la empresa presidida por Beatriz Corredor es un «operador privado»
El pasado lunes, un apagón eléctrico paralizó buena parte de la península ibérica. Infraestructuras críticas quedaron fuera de servicio, se interrumpieron comunicaciones esenciales y millones de ciudadanos permanecieron durante horas sin suministro. Todas las miradas se han puesto ahora sobre Redeia, el operador del sistema eléctrico nacional que cuenta con un consejo de adminsitración muy afín al partido socialista.
Mientras el Gobierno evitaba asumir responsabilidades, Pedro Sánchez definía a Redeia como un «operador privado». Una afirmación que, aunque jurídicamente defendible, resulta discutible en la práctica. Redeia cotiza en el Ibex 35 y su capital está en gran parte en manos privadas, pero el Estado, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), posee un 20 % del accionariado. Y eso se nota en el consejo.
El consejo de administración de Redeia cuenta con doce miembros, de los que seis tienen una vinculación directa o histórica con el PSOE. Es decir, la mitad del órgano rector de una empresa que el presidente presenta como privada. La presidenta, Beatriz Corredor, fue ministra de Vivienda con José Luis Rodríguez Zapatero y formó parte del equipo de Sánchez hasta su nombramiento en 2020 como máxima responsable de Redeia.
Ricardo García, consejero externo dominical, trabajó para la Comunidad de Madrid durante la presidencia de Joaquín Leguina y fue director de la AEMET con Zapatero. Además, fue miembro del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía del PSOE, órgano en el que también se encontraban Teresa Ribera o Leire Pajín
José Juan Ruiz ocupó varios puestos en la Secretaría de Estado de Economía durante el Gobierno de Felipe González. Nadia Calviño lo incluyó entre los expertos del Consejo Asesor de Asuntos Económicos. Marcos Vaquer, por su parte, fue subsecretario de Vivienda y presidente de la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes) entre 2008 y 2010 durante el gobierno de Zapatero y con Beatriz Corredor de ministra de Vivienda. En 2018 la Justicia le relacionó con la llamada «caja B» del PSOE valenciano.
La cuota PSC la pone Elisenda Malaret, consejera externa independiente. Fue diputada socialista entre 2004 y 2008, tras lo cual pasó a formar parte del Consejo Audiovisual de Cataluña. Completa estenúcleo Esther Rituerto quien, si bien entró en la SEPI durante el Gobierno de José María Aznar, fue recuperada para Corredor en 2022 para representar los intereses del Gobierno en Redeia.
El caso de Redeia no es en absoluto insólito. Desde su llegada a la Moncloa, Pedro Sánchez no ha dejado de colocar a afines en puesto clave. El último ejemplo se vio con Telefónica, donde maniobró para situar a Marc Murtra –cercano a los socialistas catalanes– en el lugar de José María Álvarez-Pallete. Pero no es el único. De las 21 empresas en las que la SEPI tiene participación por encima del 5 %, solo en tres el presidente no ha puesto a afines o amigos al frente. Sin embargo, no muestra la misma iniciativa para asumir responsabilidades, como se ha visto tras el apagón.