Central de ciclo combinado de Endesa en As Pontes
La producción de electricidad con gas se disparó al 48 % tras el apagón
Los ciclos combinados reivindican su papel pese a que las compensaciones 'antiapagones' llevan atascadas desde 2021
La recuperación del sistema energético tras el apagón tuvo tres protagonistas: las conexiones con Francia y Marruecos, la energía hidroeléctrica y las centrales de ciclo combinado. Estas últimas, cuya producción media anual ronda el 13,5 % del total, supusieron el 36,5 % de la producción de electricidad en la jornada posterior al apagón, con un pico del 48 % a las 06.30 de la mañana.
Las centrales de ciclo combinado transforman la energía térmica del gas natural en electricidad mediante el trabajo conjunto de una turbina de gas y otra de vapor. Tienen la ventaja de que pueden entrar muy rápido en operación y lo hacen además de forma mucho más eficiente que las centrales térmicas convencionales.
«Su carácter flexible nos permitió recuperara el suministro eléctrico de forma rápida y ágil. En otros apagones registrados en el extranjero la recuperación fue mucho más lenta», destaca Joan Batalla, presidente de Sedigas, la patronal del sector gasista.
España tiene, según Red Eléctrica, 26.253 MW instalados de capacidad en ciclos combinados, el 20% del total, pero solo satisfacen, de media, el 13,5 % de la demanda. A modo de comparación, las centrales nucleares, con 7.717 MW, cubrieron el 19,98 % de la demanda, según Foro Nuclear.
Esta tecnología vivió en la década pasada su propia travesía del desierto, tras sufrir un fuerte boom en instalaciones antes de la crisis económica. Sin embargo, ha visto un resurgir en los últimos años como tecnología de respaldo ante el auge de las renovables. Y su papel ha quedado reforzado tras el apagón, no solo por la intermitencia de las renovables sino también por los retrasos a la hora de volver a estar en estado de revista de las nucleares.
«Ya el 11 y el 12 de diciembre, cuando las renovables quedaron fuera (y España ya rozó el apagón), el sistema quedó soportado por los ciclos», apunta Batalla, que insiste en cualquier caso en que para la descarbonización «no basta solo por circular por un carril, sino que hay que ir por todos», y de ahí el papel que, esperan, jueguen en un futuro próximo los gases renovables y el hidrógeno.
Pese a ello, el parque español de ciclos opera de media unas 800 horas al año, pese a que las instalaciones están diseñadas para alcanzar las 4.000. Aún así, deben estar disponibles bajo requerimiento de Red Eléctrica para garantizar el funcionamiento de la red, afrontando hasta tres ciclos de arranque y parada en un solo día, lo que supone importantes costes.
En este escenario, el sector espera desde 2021 la aprobación del mercado de capacidad, que pondrá el armazón regulatorio para establecer un sistema de subastas en las que podrán participar la generación, el almacenamiento y la demanda. Asimismo incluye retribuciones a cambio de disponibilidad o de reducir el consumo, los conocidos como 'pagos antiapagones'. El sector, uno de sus principales beneficiarios, espera que esté listo antes de que finalice el año, después de que el Ministerio de Transición Ecológica sacara a audiencia pública el pasado diciembre la última propuesta.