Imágenes de la frontera entre España y el Peñón de Gibraltar.
La UE blanquea a Gibraltar con el apoyo del PSOE en pleno acercamiento a Reino Unido
El Parlamento Europeo saca a la colonia de la lista de paraísos fiscales con la connivencia de los socialistas, que votaron en contra hace solo un año
En pleno conflicto arancelario y con el aumento del gasto en defensa sobrevolando los presupuestos europeos, Bruselas busca un acercamiento con Reino Unido, por lo que ha decidido sacar a Gibraltar de su lista de paraísos fiscales. Lo llamativo es que el PSOE haga apoyado una medida que va en contra de los intereses de España a pesar de que hace solo un año aprobó en la Eurocámara una resolución en la que pedía exactamente lo contrario.
El «blanqueamiento» de Gibraltar no es nuevo. Organizaciones agrarias, asociaciones de trabajadores y distintas patronales llevan meses alertando de que Europa está suavizando el estatus fiscal de la colonia británica, cuya opacidad tributaria genera competencia desleal en sectores como el comercio, la logística o el juego online.
Y no es para menos, se calcula que Gibraltar alberga más de 14.000 empresas activas –una empresa por cada 2,4 habitantes– y causa pérdidas fiscales por valor de 7.000 millones de dólares a la Unión Europea. Su régimen especial incluye exenciones fiscales a las sociedades residentes por los beneficios generados fuera del territorio, y su estatus como duty free afecta directamente a sectores clave en el Campo de Gibraltar.
A pesar de ello, el Parlamento Europeo ha aprobado esta semana la exclusión de Gibraltar de la lista de la Unión Europea de jurisdicciones con alto riesgo de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. En su lugar, han sido incluidos países como Venezuela, Argelia, Mónaco o Líbano.
Este listado –diferente al elaborado por el Consejo de la UE– señala aquellas jurisdicciones cuya regulación no garantiza una lucha efectiva contra el blanqueamiento de capitales y la financiación del terrorismo. Aunque la inclusión de un país en esta lista no implica sanciones, en la práctica sí supone una mayor vigilancia de las operaciones de las entidades establecidas en sus territorios por parte de los reguladores europeos.
Hasta ahora, la postura del Gobierno había sido coherente con los intereses nacionales En abril de 2024, los eurodiputados socialistas votaron junto al PP, los liberales y los verdes a favor de una resolución que pedía mantener a Gibraltar en el listado. Un año después, el PSOE ha cambiado de rumbo.
Fuentes comunitarias apuntan a que este giro del PSOE responde al acuerdo alcanzado el pasado mes entre la UE, España y Reino Unido sobre el estatus de la colonia tras al brexit, que incluía, entre otras cosas, la desaparición de la verja. De hecho, esta situación también se traslada a Bruselas en una difícil coyuntura internacional. «El clima general en la UE es de acercamiento con el Reino Unido y nadie quiere que Gibraltar estropee ese proceso», apuntan las mismas fuentes.
En cualquier caso, el bandazo del Gobierno ha sentado muy mal en el Partido Popular, que acusan al PSOE de «incoherencia» y avisan que la retirada de la lista sin que haya concluido formalmente el acuerdo sobre el estatus de la colonia «debilita la lucha contra el fraude fiscal y el blanqueo de capitales, y va en contra del interés común de los Estados miembros».
La exclusión de Gibraltar del listado europeo no borra su condición de enclave fiscal con efectos directos sobre la economía española, pero sí pone de manifiesto la nula influencia del Gobierno en materia comunitaria. Lo que no es comprensible es que cuente con la connivencia del PSOE.