Además del diseño, lo que hace tan especial a esta moneda son sus errores
Numismática
La moneda de 2 euros que en realidad puede darte 1.700 euros
Para que una moneda tenga un gran valor, debe cumplir ciertas características, como un diseño único, errores de acuñación o un valor histórico
Las monedas son mucho más que simples objetos de uso cotidiano. Para los coleccionistas, pueden tener un valor muy elevado que supera con creces su denominación. Esta pasión por estudiar y reunir monedas recibe el nombre de numismática y, aunque pueda parecer algo antiguo, hoy sigue estando muy extendida y cuenta con miles de aficionados.
Una de las claves para entender este mercado es la atención al detalle. Los expertos saben identificar elementos que normalmente pasan desapercibidos para el ojo común, y esa diferencia puede marcar la diferencia entre una pieza corriente y otra que alcance precios sorprendentes.
Un ejemplo claro es la conocida como moneda 'El Árbol de la Vida'. Se trata de una pieza de 2 euros acuñada en Francia en 2001 y diseñada por el artista Joaquín Jiménez. Su ilustración representa un árbol dentro de un hexágono, rodeado por el lema republicano francés «Liberté, Égalité, Fraternité», y se considera exclusiva debido a su diseño único y a su limitada circulación.
Para que una moneda alcance un gran valor en el mercado de coleccionismo, suele necesitar ciertas características especiales, como errores en la acuñación, un diseño poco común o un valor histórico relevante. En el caso de 'El Árbol de la Vida', todas estas condiciones se cumplen, lo que ha llevado a que esta moneda pueda alcanzar un precio de hasta 1.700 euros entre los coleccionistas más interesados.
¿Por qué su valor es tan alto?
Lo que hace que esta moneda sea tan valiosa no es solo su ilustración, sino los pequeños errores que aparecieron durante su acuñación. En algunas piezas, los dos ceros del año 2001 sobresalen del borde plateado del reverso, mientras que varias estrellas se extienden más allá del contorno y llegan a tocar el centro dorado.
Estos detalles, que podrían pasar desapercibidos para quien no estudia monedas, son los que la convierten en un objeto especial para los coleccionistas.
No obstante, no todas las monedas de esta serie tienen el mismo interés, solo aquellas de la edición de 2001 que presentan estos fallos concretos alcanzan el precio más alto, alrededor de 1.700 euros. Esta combinación de diseño único y errores de acuñación es la que hace que la pieza sea especialmente codiciada.