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El presidente del BBVA, Carlos Torres Vila (d), y el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu (i).

El presidente del BBVA, Carlos Torres Vila (d), y el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu (i).EP

Torres y Oliu cierran filas tras el fracaso de la opa: «Ahora podremos volver a quedar a cenar con nuestras mujeres»

El presidente de BBVA lamenta la «oportunidad perdida para todos»

Los presidentes del BBVA y del Banco Sabadell han dado su ofrecido su opinión del fracaso de la opa lanzada por la entidad bilbaína. En sendas entrevistas publicadas este domingo, Carlos Torres ha lamentado una «oportunidad perdida para todos», mientras que Josep Oliu atribuye el rechazo de los accionistas al «bajo precio» ofrecido y a la «gran incertidumbre» que generaba la operación.

En declaraciones a El Periódico, el presidente del BBVA reconoce que la aceptación de la oferta «ha sido menor de la que esperábamos» y que «puede haber influido la expectativa falsa de una segunda oferta. Falsa en el sentido de que era muy incierta y que no tenía ninguna ventaja».

Torres insiste en que «asumimos plenamente la decisión de los accionistas del Sabadell, que tenían la última palabra», y pidió no dedicar más tiempo a especular con escenarios alternativos. «Tiene poco sentido que perdamos mucho el tiempo pensando en qué podía haber pasado de haber hecho las cosas de otra manera», asegura.

El presidente del BBVA califica el desenlace como «una oportunidad perdida para todos: clientes, accionistas, Catalunya, España y Europa», y considera que «hubiera sido conveniente» que la Comisión Nacional del Mercado de Valores «aclarase dentro del plazo de aceptación el precio de la segunda opa», aunque dice confiar «plenamente en el criterio de la CNMV».

«Quizás más que respecto a la CNMV, debamos reflexionar sobre cambios necesarios en la regulación que eliminen las ambigüedades que hoy tiene», añade.

Torres revela además que mantuvo una llamada «más que cordial» con Josep Oliu tras conocerse el resultado y aseguró que ambos «se congratularon de que el proceso hubiera terminado».

Respecto a su continuidad al frente de la entidad, rechazó cualquier insinuación de dimisión. «Mi continuidad no dependía para nada del resultado de la operación. Aún me quedan tres años como miembro del consejo y como presidente, y en la medida en que sigan confiando en mí, seguiré al frente del banco», afirma.

«Gran incertidumbre»

Por su parte, el presidente del Banco Sabadell, Josep Oliu, achaca el fracaso de la opa al «bajo precio» ofrecido y a la «gran incertidumbre» que conllevaba. En una entrevista en La Vanguardia, asegura que «después de 16 meses de complicaciones, líos, la operación tenía unas grandes posibilidades de fracasar, en el sentido de destruir valor».

Oliu destaca la importancia de los accionistas minoritarios que «prefieren seguir teniendo acciones del Sabadell, que el banco se mantenga independiente. Eso explica la rotundidad de los accionistas de retail contra la opa».

El consejero delegado, César González-Bueno, coincidió en que los inversores «entendieron mucho mejor nuestro proyecto versus el suyo».

Sobre la reacción bursátil tras el desenlace, Oliu resta importancia a las caídas de la acción: «Las cotizaciones del día después de la opa son irrelevantes. Al cabo de un par de meses veremos dónde está la acción». En cambio, sobre el repunte del BBVA, ironiza que «se ha quitado de encima un marrón importante».

También revela que habló por teléfono con Torres tras conocerse el resultado: «El resultado de la adhesión a la opa es tan bajo que no se lo esperaba él, ni yo, ni César». Y espera retomar su relación personal. «Quedaremos a cenar con nuestras mujeres ahora cuando haya pasado esto, que ya podemos volver a ser amigos», comenta.

Alianzas «que tengan sentido»

En cuanto al futuro del Sabadell, Oliu asegura que el banco «seguirá buscando alianzas que tengan sentido» y recalcó que la entidad sale «muy fortalecida en España» tras el proceso, y zanja cualquier especulación sobre nuevas operaciones corporativas. «No iremos a llamar a la puerta de alguien el día siguiente», afirmó, y recalcó que «no hay peligro de ningún otro movimiento, porque hostil solo podría provenir de uno de los tres grandes», señala.

Finalmente, el presidente del Sabadell agradece «el apoyo de la sociedad civil catalana, que ha tenido un valor importantísimo», y subrayó su respeto hacia el principal inversor individual del banco, David Martínez, «que sigue siendo un accionista de referencia».

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