Fundado en 1910

Planta química de Repsol en TarragonaCARLES FARGAS

El sector químico espera culpable del apagón para reclamar más de 200 millones en daños e indemnizaciones

Seis meses después del apagón, los cuatro informes oficiales que investigan lo ocurrido siguen sin encontrar un culpable concluyente. El asunto no es baladí, dado que de ello depende el pago de indemnizaciones millonarias.

En el consumo, el parón del gasto del 28 de abril se recuperó en su gran mayoría en las jornadas posteriores. Pero no así en sectores como el químico, donde el cero energético obligó a paralizar los polos petroquímicos y toda la industria que depende de ellos aguas abajo durante prácticamente un mes entero.

«En los polos petroquímicos se paró todo, tanto en Tarragona como en menor medida en Huelva», según el director general de Feique, Juan Antonio Labat. Labat trasladó, en un encuentro con medios, que el sector tiene previsto reclamar tanto el lucro cesante –las ganancias que se dejaron de percibir– como los daños que el apagón causó sobre los equipos.

Repsol cuantificó el impacto del apagón en 175 millones de euros ya en sus cuentas del segundo trimestre, mientras que Moeve, la segunda petrolera del país, lo cifró en 50 millones de euros.

El problema, trasladan desde el sector, «es que aún no sabemos quién fue el culpable para poder reclamar». Y es que tanto la Comisión del Senado que investiga el suceso como el informe del Gobierno y el de ENTSO-E (la organización europea de gestores de redes a la que pertenece Red Eléctrica) no han encontrado un culpable claro del suceso, a pesar de coincidir en señalar como causa «una sobretensión en cascada».

Cruce de acusaciones

Tanto las eléctricas como el gestor que preside Beatriz Corredor han entrado en un cruce de acusaciones. Las primeras denuncian «un fallo generalizado del control de la tensión por la falta de inversiones en la red para adecuarla al desembarco masivo de energías renovables producido en los últimos años»; mientras que la segunda trasladó este miércoles, tras presentar sus resultados semestrales, que fueron los generadores «los que no activaron la capacidad de reactiva programada en el momento en el que el sistema lo requería».

Ni Red Eléctrica ni las compañías de generación han provisionado en sus cuentas hasta septiembre ninguna cuantía para hacer frente a posibles indemnizaciones. Lo que sí hizo el gestor del sistema es pedir de urgencia una serie de modificaciones, que el sector interpretó «como el reconocimiento de que las cosas no se habían hecho bien», y que Competencia tumbó en parte por su impacto sobre el sistema eléctrico.

Además, desde abril mantiene una operativa reforzada con mayor peso del gas en la generación eléctrica (los ciclos combinados han disparado un 80 % su producción) que ha aumentado los costes del sistema, y que ha supuesto unos sobrecostes para Endesa e Iberdrola cercanos a los 400 millones de euros, según han comunicado al mercado ambas compañías esta semana.

Dichos sobrecostes también están impactando en el sector químico, que urge a rebajar sus costes energéticos para poder competir con los países del entorno. «El gran problema es que pagamos el gas cuatro veces más caro que en EE.UU., y a ello hay que sumar los derechos de emisión de CO₂, un mercado muy mal diseñado en el que han entrado especuladores», según Labat.

Bruselas está actualmente en proceso de revisar las compensaciones de los costes indirectos de CO₂ con el beneplácito de España y para alivio del sector, que reclama no obstante que también incluya a los gases industriales.