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Una mujer con bolsas en el Black Friday

Una mujer con bolsas en el Black FridayGetty Images/ipopba

El Gobierno sancionará con hasta 100.000 euros a los comercios que apliquen falsas rebajas en el Black Friday

El Ministerio de Consumo está monitorizando el precio de productos que se venden a través del comercio electrónico, sobre todo de textil, juguetes, tecnología y pequeños electrodomésticos

Queda poco más de una semana para que comience la jornada de descuentos más esperada del año: el Black Friday. El viernes, 28 de noviembre, aquellos que buscan ahorrar de cara a las fiestas navideñas se tirarán a las calles en busca de descuentos, que no siempre son tan buenos como se esperan.

En muchas ocasiones, se imponen rebajas que son falsas y fraudulentas, ya que muchas veces se sube el precio antes del Black Friday y luego lo rebajan a su precio original. Por eso, para detectarlas, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 está monitorizando y vigilando los precios.

«La ley se va a cumplir. Ganar dinero con patrones oscuros se ha acabado, quien lo haga pagará por ello. Vamos a emplear todo el peso de la Ley para proteger los derechos de los consumidores», ha advertido el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, en una rueda de prensa.

La investigación se centra en productos que se venden a través del comercio electrónico, sobre todo los de textil, juguetes, tecnología y pequeños electrodomésticos. Y se va a centrar, por una parte, en los precios por goteo. Esta técnica parte del coste total del producto que se oculta al inicio del proceso de compra, y en el se incluyen cargos obligatorio como tasas o gastos de gestión, y que aparece después. Por lo que el cliente tendrá derecho «a conocer el precio de lo va a comprar desde el principio» y «no se podrán añadir gastos adicionales».

Por otro lado, se vigilarán los precios dinámicos, que se pueden modificar durante el proceso de compra, o los personalizados que se basan en datos personales, así como la comparación de precios engañosas, es decir, aquellas en las que el comercio compara el precio promocional con otro que no ha sido utilizado de forma habitual en el mercado.

También se investigarán otras técnicas que lleva a realizar compras de manera impulsiva, como es el caso de los relojes de cuenta atrás irreal.

Los comercios que incumplan con todo esto se enfrentan a sanciones que podrían superar entre cuatro y seis veces más que el beneficio obtenido durante el Black Friday a través de estas prácticas, hasta un máximo de 100.000 euros.

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