José María Rotellar en los Cursos de Verano CEU.
Los economistas ante el año que comienza (IV)
José María Rotellar: «El mundo debe alejarse del fundamentalismo medioambiental, que asfixia a la economía»
El economista apuesta por bajar en España impuestos y cotizaciones, reducir gasto innecesario, liberalizar suelo para frontar el problema de la vivienda y reformar las pensiones para que sean viables
La economía española y mundial presenta muchas incertidumbres que abordamos en esta cuarta entrega de la serie de entrevistas con economistas. José María Rotellar es doctor en Economía por la Universidad CEU San Pablo; Master en Economía de los Servicios por la Universidad Autónoma de Madrid, en el que fue número 1 de la promoción, y Master en Finanzas por CUNEF, en el que fue número 2 de toda la historia del Master. En la actualidad es profesor de Economía y director del Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria.
—¿Cómo espera que sea 2026 desde un punto de vista económico? ¿Cuáles son sus principales preocupaciones y desafíos, y dónde ve las principales oportunidades para la economía mundial en el año que entra?
—Vivimos en un contexto económico y financiero complicado, con la deuda muy elevada en muchas economías occidentales, que puede causar problemas en el futuro. Las guerras que persisten introducen elementos de tensión económica que podrían ir a más si no se resuelven claramente. El mundo debe alejarse del fundamentalismo medioambiental, que asfixia a la economía, y debe acabar con el proteccionismo, que sólo empobrece.
—¿En qué afectan esas preocupaciones, desafíos y oportunidades a la economía española? ¿Cuáles son tus principales preocupaciones y dónde ves las principales oportunidades para la economía española en el año que entra?
—La economía española tiene una composición insana del crecimiento económico: crece a corto plazo, pero a base de gasto público, que expulsa a la inversión, y de acumulación de población, donde se sustituye población de mayor valor añadido, expulsada por el igualitarismo al que se tiende con los incrementos exponenciales de costes derivados del salario mínimo, por actividades de menor valor añadido. Todo ello debilita estructuralmente a la economía española en el medio y largo plazo. Hay que hacer un presupuesto de base cero para eliminar todo gasto innecesario y concentrarse en lo esencial; bajar impuestos y cotizaciones; y reformar la economía para que sea más ágil. Hay que liberalizar el suelo y eliminar burocracia y leyes fundamentalistas medioambientales, que es lo que encarece el precio de la vivienda. Además, hay que reformar el sistema de pensiones, fuera del juego político, para garantizar su viabilidad. La política del Gobierno, donde sube exponencialmente las no contributivas, destroza el sistema, y hace que vaya hacia un sistema asistencial en lugar de contributivo, elemento que sería, de confirmarse, una gran estafa a los cotizantes. Por último, tiene que apostarse por la energía nuclear.
—¿Qué deficiencias de la economía española piensa que habría que atajar ya y cómo lo haría?
—Exceso de gasto público, endeudamiento insostenible y confiscación tributaria. Hay que realizar reformas profundas, reducir el gasto con intensidad y bajar los impuestos.
—¿Qué recomendaciones de inversión da a los consumidores en el año que entra y por qué?
—La inversión es algo muy personal de cada inversor. Les diría que fuesen cautos y que invirtiesen conforme a sus conocimientos y a su aversión al riesgo.