La fiebre silenciosa del mercado laboral: 1,62 millones de empleados no han ido a trabajar cada mes de 2025
El absentismo laboral acarrean 33.000 millones de euros de pérdidas, que suponen el 2 % del PIB
La Presidenta de CEPYME, la patronal de las pequeñas y mediana empresas, Ángela de Miguel, hacía unas declaraciones el pasado día 5 de febrero, para mi explosivas, que han pasado muy desapercibidas, pero que con los datos que voy a contar hoy se ponen de completa actualidad.
De Miguel decía que, el coste total del absentismo en 2025 alcanzará los 33.000 millones de euros, «repartidos casi a la mitad entre las empresas y la Administración. Todo esto sin tener ninguna capacidad en la gestión para poder acortar el gasto».
Añadía a continuación que «El principal reto es sobrevivir, porque en 2025 han desaparecido 25.000 microempresas» y además alertaba «de la grave situación de las pequeñas y medianas empresas, especialmente en las más pequeñas, asfixiadas por los costes laborales, la burocracia y las constantes injerencias del Gobierno».
A esto podemos añadir las declaraciones del Círculo de Empresarios en diciembre del año pasado, en las que reclamaba un acuerdo nacional para frenar el absentismo, que se está convirtiendo en un verdadero cáncer para la economía española en general y para las empresas en particular.
Los datos hablan por si solos. A cierre de noviembre y a falta de un mes de información, los números producen escalofríos y colocan a muchas empresas, pequeñas y medianas, al borde del colapso.
Las cifras cuando las ves, lo primero que piensas es que hay algo que está mal, pero cuando miras y ves lo sucedido en 2024, es cuando te das cuenta de que no están mal, es que son implacables con la realidad.
La cifra ha llegado a 376,91 millones de jornadas perdidas, lo que supone un crecimiento del 3,2 % sobre el 2024, que llegó a cierre de noviembre a los 365,31 millones, es decir, cuando ya no podemos hablar de pandemia, ni de recuperación de la misma, ni de sus secuelas, tenemos que en 22 meses hemos perdido 742,22 millones de jornadas.
Esto significa que, de media en lo que va de año, hemos tenido de baja permanente a 1,62 millones de trabajadores cada mes del año, lo cual, además de colapsar la sanidad pública y las atenciones primarias de todas nuestras comunidades, ya que se provocan unos enormes retrasos y largas esperas para poder ser atendidos, debido a esos 1,62 millones de trabajadores en ILT.
Para que tengamos todos los números a disposición y con los datos que proporciona el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones he actualizado la tabla que publiqué el pasado 28 de enero en este mismo diario, en donde explicaba que ya estábamos en un absentismo de 1,55 millones de trabajadores.
La única noticia ligeramente alentadora es que parece que la duración media se ha estabilizado en algo más de 43 días porque, por lo demás, el número de procesos iniciados ha subido un 4 % y ha llegado en 2025 hasta los 8,83 millones de procesos de Incapacidad Laboral Temporal.
Las jornadas perdidas han subido un 3,2 % y han llegado hasta los 376,91 millones de jornadas tiradas a la basura, con un mes de octubre que asusta porque nos hemos ido hasta 38,96 millones de jornadas desaparecidas en nuestra economía, que es la más alta en los 22 meses analizados en este artículo.
Todo ello nos lleva a que hemos tenido un absentismo laboral, que CEPYME estima en 33.000 millones de euros de pérdidas, pérdidas que supone el 2 % del PIB arrojado a los colectores de porquería de nuestras ciudades. ¿Podemos seguir así?
Está claro que las patronales empiezan a tener la sensación de que esto se ha ido de madre y estamos a punto de descarrilar. Parece que cada día tienen más claro que hay que buscar un nuevo modelo que reduzca drásticamente estos números. Enfermedades siempre va a haber porque eso es inevitable, somos humanos, pero que nuestro país pueda llegar a 40 millones de jornadas perdidas en un solo mes, puede ser el punto de no retorno de nuestra economía. Y, o rompemos esta tendencia, o la tendencia rompe a nuestro tejido empresarial.