Una persona en una gasolinera
No es solo la gasolina: la guerra en Irán impactará en el bolsillo de los españoles con hipotecas o alimentos más caros
Los expertos esperan una subida de precios en cascada
La guerra en Irán tendrá un impacto en el bolsillo de los españoles, que será mayor cuanto mayor sea su duración. A nivel macroeconómico, el avance del PIB se frenará más de lo previsto, a alrededor del 2 %, según los analistas, que descartan no obstante un choque tan grande como el de la crisis del petróleo de 1973.
Según Fucas, en marzo la tasa de inflación en España pasará del 2,3 al 3,6 % interanual y que se elevará por encima del 4 % en los meses posteriores, si bien a partir de junio iniciaría una desescalada hasta terminar el año con una tasa interanual del 3,4 % y una media anual del 3,6 %.
Desde el inicio de la guerra, la gasolina ha subido un 7,7 % y el diésel más de un 14 %, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea, lo que a su vez tiene un impacto en cascada en la mayoría de bienes de consumo. También el encarecimiento de la factura de la luz, derivado de un gas más caro: desde el inicio de las hostilidades se ha incrementado más de un 60 %, según Mibgas.
La subida de la inflación tiene una traslación directa con lo que ocurre con los tipos de interés. El control de los precios es el principal objetivo de los bancos centrales, que previsiblemente responderán al shock con nuevas subidas de los tipos de interés, lo que encarece directamente las hipotecas variables e indirectamente las nuevas hipotecas fijas que se comercializan.
«Cuando aparece el riesgo de que la energía vuelva a encarecerse, el mercado revisa inmediatamente sus expectativas de inflación. Y si la inflación puede subir, también cambia la expectativa sobre los tipos de interés. El euríbor reacciona a esas expectativas antes incluso de que el banco central tome decisiones», apunta Ricard Garriga, fundador de Trioteca.
Hipotecas más caras implican también una menor demanda de vivienda y una consecuente congelación o caída en los precios inmobiliarios, lo que afecta a la riqueza de las familias con bienes raíces, que en España son la mayoría.
El conflicto también ha impactado en el ahorro de los españoles que confían en la renta variable. Desde el inicio del conflicto el Ibex-35 ha retrocedido un 7,09 %. La expectativa es que en las próximas semanas «los mercados seguirán mostrando una elevada volatilidad, con presión a la baja de las cotizaciones hasta que veamos alguna señal de acercamiento de posturas por parte de EE.UU. – Irán que pueda dar lugar a la finalización de la guerra», según el analista Javier Díaz, de Renta4.
El economista Manuel Hidalgo, profesor de la Universidad Pablo de Olavide e investigador de EsadeEcPol, explica a EFE que el impacto se absorberá sobre todo en el primer trimestre, para el que prevé un avance del PIB del 0,4 %, la mitad del registrado en el último trimestre de 2025.
A su juicio, pese a las incertidumbres asociadas al conflicto en Oriente Medio, «no se contempla ninguna opción que suponga la contracción económica» e insiste en que la escalada de precios «será mucho menor que la registrada tras la invasión de Ucrania, con una inflación que se moverá en torno al 3 % »y podría acercarse al 4 %".