En 14 meses Sánchez ha tenido que pedir 100.000 millones prestados
Cada mes que el Tesoro Público da nuevas cifras sobre la deuda que está generando el Gobierno me dan más escalofríos
No tenemos todavía ni un solo dato de cómo hemos cerrado el ejercicio del 2025, lo cual indica que estamos ante una cocina de datos monumental. El único dato que sabemos es que, en el cierre de 2025, la deuda que publica el Tesoro nos dice que la Administración General del Estado, es decir, la suma de los Ministerios, sus Organismos Autónomos, sus Entes Públicos y sus Agencias Públicas y la Seguridad Social tuvieron que pedir 75.889 millones de euros para poder pagar los gastos.
También sabemos que, según el Banco de España y de acuerdo con el Protocolo de Déficit Excesivo, la deuda consolidada de TODAS las Administraciones Públicas, es decir la Administración General del Estado, las Comunidades Autónomas, las Diputaciones y Cabildos y los Ayuntamientos y todos sus Organismos Públicos creció en 78.108 millones, lo cual quiere decir, en principio, que aquí quien se está endeudando es Pedro Sánchez que gasta sin parar mucho más de lo que ingresa.
Sabemos también que, a cierre de noviembre, el déficit de la Administración General del Estado más las Comunidades Autónomas era de «solo» 31.321 millones, lo cual no cuadra para nada con la deuda porque a noviembre el Banco de España daba una deuda acumulada de 77.698 millones, con una brutal diferencia entre el déficit y la deuda de 46.377 millones que nadie es capaz de explicar.
Pero eso sí, la Agencia Tributaria en su informe acumulado a esa fecha daba unos ingresos 301.355 millones, lo cual suponía un incremento del 10 % con respecto a la misma fecha de 2024. Lo más llamativo es que en noviembre ya había recaudado más que en todo 2024 cuando se recaudaron 294.734 millones, que a su vez suponían un 8,4 % más que en 2023.
Las cuentas no cuadran por ningún lado. Desde que se cerró el año han pasado dos meses y medio y que nadie haya dado una solo cifra de anticipo de por dónde van los tiros, significa que han llamado a Tezanos para que trate de cocinar los datos a presentar.
Pero lo que acaba de publicar el Tesoro es, de nuevo, un dato que produce impacto con solo verlo: en los dos primeros meses del año hemos tenido que «mendigar» otros 25.000 millones de euros, para seguir aguantando a costa de lo que sea y sin control por parte de ninguna institución.
Para que vean lo que está pasando les he preparado esta información que he obtenido de los datos que publica el Tesoro, que no debemos olvidar que depende del Ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Lo primero que quiero que vean ustedes es que, en 2024, la Administración General del Estado se tuvo que endeudar en 58.958 millones para sostener un déficit contable, según la IGAE, de 46.889 millones, es decir, que tuvieron que pedir 12.000 millones más que el déficit que generaron.
En 2025, la deuda se disparó hasta los 75.889 millones, pero si se fijan en diciembre bajó en unos 300 millones, es decir que, si este año los resultados son equivalentes a los del 2024, la AGE debería cerrar con no menos de 60.000 millones de déficit contable, cosa que, si eso sucediese, dispararía las alarmas en Bruselas, en donde Von der Leyen parece que se ha desenamorado de su Pedro y lo considera ya un problema igual que Orbán.
Pero no siendo suficiente haber tenido que pedir prestados los 75.889 millones para poder pagar todos los compromisos de gasto en 2025, donde una excusa para la cifra de deuda podría haber sido que estaban anticipando caja para no tener que pedir tanto dinero prestado en enero y febrero, pues ha sido justo lo contrario ya que se han tenido que pedir otros 24.981 millones más, entre los dos primeros meses del año, prácticamente la misma cantidad que el año pasado en que pidieron 24.939 millones.
La realidad es que en 14 meses Sánchez ha tenido que pedir prestado 100.000 millones, ¿para qué?
Algo está pasando en el gasto público español y no es fácil de detectar porque al no tener Presupuesto Generales del Estado, en los Consejos de Ministros se están aprobando nuevas ampliaciones de crédito que nadie controla, salvo cada ministerio, pero no hay un plan global.
El problema es que tal como está el ambiente en estos momentos, con nuestro país enfrentado a Estados Unidos y aparentemente también con Bruselas, con el precio del barril de petróleo que aunque ha bajado de los 90 dólares está 20 dólares más caro que hace un mes, casi un 30 %, que esto va a disparar los costes de producción, que va a subir la inflación y aunque al principio el Gobierno recaude más, la economía se va a parar y eso supone un verdadero problema, porque nos podemos poner a ingresar igual o menos que el año pasado, pero gastando mucho más.
Si esto sigue así, aunque Sánchez intente que el INE y el SEPE saquen datos favorables, llega un momento que todo salta por los aires y el problema está en que mientras no se reconozca el problema, no se toman medidas y si no se toman medidas, los problemas crecen.
¿Se acuerdan de lo que pasó con Zapatero y su negacionismo de los problemas y que teníamos brotes verdes?
Pues ya saben lo que pasó, que los problemas explotaron al final uno detrás del otro y fue una de las crisis más grandes de la democracia española.
La deuda sigue disparada y el principal motivo es porque los ingresos, por mucho que están creciendo, lo hacen menos que los gastos y esto nos lleva al precipicio de que cuando llegue la derecha al poder tendrá una economía completamente rota.