El sector teme la vuelta del impuesto a la generación del 7 %, que elevará los precios en 7 euros / MWh
La industria se prepara para una fuerte subida de la luz a partir del verano
El sector teme la vuelta del impuesto a la generación del 7 %, que elevará los precios en 7 euros / MWh
La gran industria teme la factura eléctrica que se pueda encontrar a la vuelta del verano. AEGE, la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía, anticipa que la vuelta del impuesto a la generación del 7 % disparará hasta un 10 % sus costes.
Esto, según el presidente de AEGE, Carlos Navalpotro, para unas compañías que están «expuestas a la competencia internacional» y a la «competencia desleal que sufren frente a economías con una laxa o nula ambición climática».
La asociación, que celebró este jueves su asamblea anual, advierte de que no se están aplicando en su totalidad las compensaciones previstas para ayudar al sector a competir con dichos países, ni tampoco las permitidas en el Estatuto del Consumidor Electrointensivo.
El sector se está viendo además impactado por los sobrecostes derivados del apagón, que ya alcanzan, según Navalpotro, el 30 % del precio final eléctrico.
El impuesto a la generación, muy polémico, fue creado por la Ley 15/2012, de 27 de diciembre para ayudar a contener el disparado déficit del sistema eléctrico. Dicho déficit está ahora en vías de desaparición, de ahí que se hayan multiplicado las voces para ponerle fin, incluyendo la del PP, que ha hecho de su retirada una de las banderas de su política económica.
«Es el primer tributo que eliminaremos si llegamos al Gobierno», según su portavoz económico, Alberto Nadal. El impuesto acaba además de ser eliminado en Portugal, país con el que España comparte infraestructura energética y con el que está acoplado, mediante el sistema MIBEL. Que España lo mantenga «se traduce en más vertidos, más emisiones y menos competitividad», según APPA Renovables.
Denominado Impuesto sobre el Valor de Producción de la Energía Eléctrica, IPVEE, el tributo se suspendió temporalmente entre 2021 y 2023 por la crisis energética tras la invasión rusa de Ucrania, y está actualmente bonificado dentro del plan de medidas anticrisis por el conflicto de Ormuz. Cabe recordar además que el tributo se aplica sobre los ingresos brutos obtenidos por la venta de electricidad, sin considerar costes operativos o de inversión.