Cartel de 'Se Vende' en un balcón de una vivienda en Barcelona.
España tiene más propietarios que casi toda Europa, pero las nuevas generaciones ya no pueden permitirse comprar
Tres de cada cuatro hogares españoles viven en una vivienda en propiedad, una proporción solo superada por Italia en la Unión Europea
España continúa siendo uno de los países europeos donde más personas viven en una vivienda de su propiedad. El 73,6 % de los hogares son propietarios, una cifra que solo supera Italia (77 %) y que queda muy por encima de la registrada en Alemania (47,2 %) o Austria (54,2 %), según el Boletín Anual 2025 del Observatorio de Vivienda y Suelo, elaborado con datos de Eurostat.
Ese elevado porcentaje no refleja tanto la facilidad actual para comprar una casa como el legado de varias décadas en las que la propiedad fue el objetivo mayoritario de las familias españolas y el acceso a la vivienda resultaba mucho más sencillo que en la actualidad.
Hace quince años, el 79,8 % de los hogares españoles vivía en una vivienda de su propiedad. En 2025 ese porcentaje había descendido hasta el 73,6 %, mientras que la población que reside en alquiler o en viviendas cedidas ha aumentado del 20,2 % al 26,4 %. Aunque España sigue siendo un país de propietarios, cada vez son menos quienes consiguen incorporarse a ese grupo.
Detrás de esta transformación está el fuerte encarecimiento de la vivienda. El Índice de Precios de Vivienda del Instituto Nacional de Estadística muestra que los precios aumentaron un 12,7 % en 2025, la mayor subida desde 2007, en plena burbuja inmobiliaria. Con ello, el mercado encadena ya doce años consecutivos de incrementos, muy por encima de la evolución de los salarios.
Además de afrontar cuotas hipotecarias más elevadas, quienes desean comprar deben reunir previamente decenas de miles de euros para cubrir la entrada y los gastos asociados a la operación, una barrera que retrasa la compra durante años y que, en muchos casos, obliga a permanecer más tiempo en el mercado del alquiler.
Paradójicamente, los países europeos con menor porcentaje de propietarios no siempre presentan mayores dificultades de acceso a la vivienda. Alemania constituye el ejemplo más claro. Allí apenas el 47,2 % de los hogares vive en una vivienda propia, pero más de la mitad de la población reside de alquiler gracias a un mercado mucho más amplio y consolidado, con contratos de larga duración y una oferta significativamente mayor que la existente en España.
Austria presenta un modelo similar. Aunque solo el 54,2 % de los hogares son propietarios, cerca del 46 % vive en alquiler o cesión. Francia también registra un peso del arrendamiento claramente superior al español, con un 39 % de la población.
España, en cambio, sigue teniendo uno de los mayores porcentajes de propietarios de Europa, pero al mismo tiempo el acceso tanto a la compra como al alquiler se ha complicado notablemente en los últimos años. Mientras adquirir una vivienda exige un esfuerzo económico cada vez mayor, el mercado del alquiler también continúa tensionado. Los principales portales inmobiliarios estiman que las rentas volvieron a subir durante 2025, aunque a un ritmo algo más moderado que el registrado el año anterior.