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Entrega de llaves tras la compra de un piso

Entrega de llaves tras la compra de un pisoGetty Images

Boom de las herencias en vida: las donaciones de vivienda crecen un 61 % en seis años

Las donaciones dinerarias se han triplicado, hasta alcanzar las 62.000 operaciones, con un importe medio cercano a los 90.000 euros

La falta de oferta de vivienda y la elevada demanda han creado una crisis sin precedentes en el sector inmobiliario española. El Banco de España estima que para atajar este problema se necesitaría construir 750.000 inmuebles –cifra que respondería al ritmo de creación de nuevos hogares entre 2021 y el pasado año–. Ante esta situación son muchos los padres que han optado por donar a sus hijos un inmueble, o dinero para financiar la entrada de la compra.

Concretamente, en 2025 se realizaron 30.500 donaciones de viviendas de padres a hijos, lo que supone un incremento de un 61 % respecto a antes de la pandemia, según el Informe Anual 2025 elaborado por el Banco de España. Entre 2019 y el pasado año, el número acumulado de inmuebles donados fue de 175.000 viviendas.

También se han triplicado las donaciones de dinerarias. Concretamente, en 2025 se formalizaron 62.000 operaciones, con un importe medio cercano a los 90.000 euros. En total supone aproximadamente 5.500 millones de euros. Según el regulador financiero, este tipo de transferencias monetarias se verían incentivadas por el tratamiento fiscal que hay en determinadas comunidades autónomas.

El organismo presidido por José Luis Escrivá considera que este tipo de donaciones «reducen tanto la restricción del ahorro necesario como la de rente, lo que facilitaría a los jóvenes acceder a un crédito hipotecario». De hecho, en 2025 las hipotecas para la adquisición de vivienda habitual de jóvenes menores supusieron el 12,3 % del total.

¿Cuál es la mejor alternativa?

Ambos tipos de donaciones están sujetas al pago de impuestos, y en ocasiones tienen que hacerlo tanto quien dona como quien recibe esa donación. El importe a pagar estará determinado por el grado de parentesco, aunque en muchas comunidades, cuando se trata de padres a hijos, la donación, al igual que la herencia, está bonificada.

Quien recibe la donación siempre tendrá que pagar impuestos, ya sea por adquirir la vivienda o por recibir dinero. En el primer caso, el impuesto se tendrá que abonar en la comunidad en la que esté situado el inmueble. Sin embargo, en el caso del dinero en metálico, la tributación será en la comunidad en la que resida fiscalmente quien recibe la donación, es decir, el donatario.

Ambas cuantías variarán porque cada comunidad aplica unas bonificaciones diferentes según la edad, grado de parentesco o incluso el uso al que se destina el dinero.

El donante también tiene que hacer frente a una serie de tributos, pero solo cuando se trata de un inmueble. Y es que deberá pagar por la plusvalía municipal, que grava el incremento del valor de los terrenos urbanos, así como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) porque «se considera que hay un incremento en el patrimonio al transmitir el inmueble por un valor superior al que le costó», explica a El Debate Carlos Cruzado, presidente de Gestha, el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda.

El gravamen a pagar oscila entre el 19 % y el 26 %. A excepción de los mayores de 65 y si el inmueble que se dona es la vivienda habitual, porque en este caso estará exento de tributar por ello, tal y como ha confirmado la Dirección General de Tributos (DGT).

En resumidas cuentas, y en palabras del presidente de Gestha, «siempre es mejor donar el dinero para comprar una vivienda que donar el inmueble directamente».

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