El presidente de Correos, Pedro Saura.
Polvorín en Correos: movilizaciones contra Saura por reducir el teletrabajo cuando daba «muy buen resultado»
El sindicato CSIF convoca una protesta para el 3 de septiembre en la que también reivindicará la jornada de 35 horas y una mayor contratación, entre otras cosas
Los sindicatos, especialmente CSIF y Libre, están siendo muy incisivos contra el recorte al teletrabajo que Correos ha presentado en sus oficinas centrales, y que afecta a unos 2.000 empleados.
Desde el año 2020, a raíz de la pandemia, los empleados teletrabajan tres días y acudían dos a la oficina. A partir del 1 de octubre, la empresa les recorta a un día como máximo de teletrabajo. La delegada de CSIF en Correos, Elena Fernández, no entiende por qué se hace si los tres días de teletrabajo concedidos hasta ahora considera que «han dado muy buen resultado».
La medida contradice la tendencia que se está siguiendo en las empresas públicas. Compañías como Senasa lo fomentan incluso desde la segunda residencia de verano. Fernández considera que, de cara a la conciliación, al cuidado de mayores y menores, «va a ser catastrófico», y asegura que los empleados afectados «están que trinan».
Por este motivo, CSIF ha convocado una movilización el 3 de septiembre, en la que, además de mantener el teletrabajo como está, reivindicarán la jornada 35 horas laborales y la necesidad de contratación, entre otras cosas, medidas que la dirección tendrá que evaluar si coinciden con su plan de viabilidad de la empresa.
Fernández estima que el recorte en el teletrabajo iría contra «ahorros importantes de tiempo y dinero» que se estaban produciendo, y estima que esta medida se propone «para fomentar el presencialismo y que los responsables justifiquen su puesto».
De momento, la directiva no se ha pronunciado sobre las quejas de los trabajadores. La delegada de CSIF critica la gestión económica de Saura: «Dicen que Correos ha ganado dinero este año. Dejando de contratar y con menos recursos, así cualquiera. La cúpula no hace las cosas como es debido. Mientras se merma al personal de atención al cliente o a los repartidores, el presidente se sube el sueldo. Debería dar ejemplo. Pensábamos que las cosas que habíamos perdido se recuperarían, pero no es así, aunque luego nos feliciten por tareas como la regularización, en la que hemos trabajado con el mismo número de personal, sin refuerzos».