Créditos al consumo
Uno de cada tres españoles atrapados en el crédito al consumo se endeuda para pagar sus propias deudas
Los españoles que prevén pedir un préstamo al consumo en los próximos seis meses ya rozan el 36 %
El mercado crediticio continúa al alza. Los españoles que prevén pedir un préstamo al consumo, ese crédito personal que suele pedirse para financiar bienes de consumo como son los electrodomésticos, en los próximos seis meses ya roza el 36 % –concretamente el 35,9 %–. Esto es un 1,1 % más que el 34,8 % del año anterior, y más del doble que en plena pandemia.
Así lo refleja el último Barómetro de Préstamos al Consumo elaborado por la Asociación de Usuarios Financieros, Asufin. En él se explica que, aunque viajes y vacaciones siguen al alza, y representan el 17 % del objeto de los préstamos, existe otro motivo que explicaría este aumento: las dificultades económicas. Y es que uno de cada cinco de los consumidores prevé endeudarse por necesidades inmediatas de liquidez y un 16,3 % para refinanciar deudas ya existentes.
Esto quiere decir que los motivos ligados directamente a la tensión financiera suman un preocupante 36,4 % de las solicitudes, reflejando un importante impacto en las economías familiares de la pérdida de poder adquisitivo que supone la inflación.
Precisamente, los expertos desaconsejan por completo contratar estos créditos, sobre todo cuando se pasan apuros económicos, porque pueden traer consecuencias negativas para quien los pide: el sobreendeudamiento y los impagos.
«Este tipo de créditos no son la mejor solución porque cuando el dinero se consume tenemos una deuda que pagar, y en muchas ocasiones para poder hacer frente a ella vamos incrementando el importe pedido y nos acabamos metiendo en una espiral de endeudamiento», avisa Antonio Gallardo, responsable de Estudios de Asufin.
Además, esto condiciona la capacidad de endeudarte en el futuro. Gallardo pone de ejemplo el pedir una hipoteca: «Si se tienen varios préstamos abiertos, se puede perder esa oportunidad».
A la hora de contratar este tipo de créditos, el responsable de Estudios de Asufin recomienda, en primer lugar y lo más importante, planificar el gasto y valorar las distintas opciones. Por otro lado, también es necesario comparar los precios y el coste que va a acarrear. «No hay que dejarse llevar por cuotas muy bajas, porque suelen alargarse mucho en el tiempo. Aunque parezcan cómodas, terminan saliendo mucho más caras. Hay que buscar una cuota que puedas pagar cómodamente, pero en el menor plazo posible. Y si se puede, amortizar cuanto antes», añade.
Alza del coste
Tras dos años consecutivos de caídas, el precio de los préstamos experimenta un repunte debido al incremento del euríbor y a la primera subida de tipos de interés del BCE en tres años. Los préstamos a corto plazo, de menos de cinco años, pasan del 9,88 % registrado en 2025 al 10,06 % de este año; y los préstamos a largo plazo, de más de cinco años, alcanzan el 10,05 % desde el 9,86 % registrado el año pasado.
La brecha frente a nuestros vecinos de la eurozona sigue siendo muy abultada. En el tramo de préstamos de uno a cinco años, mientras la media europea bajó ligeramente al 6,93 %, en España subió al 10,06 %. Esto significa que los consumidores españoles pagan un diferencial del 3,13 % más que la media europea por el mismo crédito.