La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.
Yolanda Díaz propone una Carta Global de Derechos Laborales para dirigir la OIT
La vicepresidenta segunda presenta oficialmente su candidatura para sustituir al actual director del organismo
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha presentado oficialmente su candidatura para dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT) con un programa que propone impulsar una Carta Global de Derechos Laborales, concebida como un convenio internacional destinado a fijar un marco mínimo de protección para los trabajadores en todo el mundo.
Según ha adelantado Cinco Días, la ministra española competirá por la dirección del organismo con el actual director general, el togolés Gilbert F. Houngbo, que aspira a un segundo mandato al frente de la institución.
La propuesta de Díaz se recoge en un documento estratégico de seis páginas titulado Recuperar el liderazgo de la OIT: El diálogo social como faro de la justicia social en un mundo en transformación, en el que sostiene que la organización atraviesa una «encrucijada crítica» y necesita recuperar protagonismo ante los cambios económicos, tecnológicos y sociales.
El eje central de la candidatura es la creación de una Carta Global de Derechos Laborales con rango de convenio internacional. Según plantea la vicepresidenta, este instrumento permitiría reunir los principios históricos de la OIT e incorporar nuevos derechos vinculados a los desafíos del siglo XXI, con el objetivo de establecer un «suelo universal» de protección para los trabajadores en una economía cada vez más globalizada.
La propuesta pretende convertirse en la principal referencia internacional en materia de derechos laborales, del mismo modo que en su momento lo fueron las grandes declaraciones impulsadas por la organización.
El programa sitúa la transformación tecnológica entre las principales prioridades del organismo. Díaz propone impulsar una estrategia internacional de gobernanza de la inteligencia artificial y de las nuevas tecnologías en el ámbito laboral, además de lanzar una iniciativa específica para analizar el impacto del cambio climático sobre el empleo.
La candidatura también apuesta por reforzar la protección social, fomentar la formación continua para adaptarse a los cambios del mercado de trabajo y promover políticas orientadas a reducir las desigualdades y las brechas salariales.
Más recursos y mayor influencia
La ministra considera que la OIT atraviesa no solo una crisis de financiación, sino también de capacidad de influencia frente a otros organismos internacionales como la OCDE o el Banco Mundial. Para revertir esa situación propone diversificar las fuentes de financiación mediante aportaciones voluntarias de gobiernos, organismos internacionales y entidades de cooperación, siempre bajo un modelo que garantice la independencia del organismo y evite que las contribuciones condicionen su agenda.
Asimismo, plantea reforzar la participación del denominado Sur Global y profundizar en la democratización interna de la institución.