Las mentiras económicas del sanchismo (III): el 41 % del incremento de la población europea es gracias a Sánchez
La inmigración podía haber sido una palanca de crecimiento, pero en manos del sanchismo se ha convertido en un parche de baja cualificación, sin plan de integración ni de formación, pensado más para el relato que para la economía
En este capítulo tres voy a tratar de demostrar otro de los grandes pufos que nos ha colado a los españoles Pedro Sánchez, candidato socialista a las elecciones del 29 de noviembre.
Antes de entrar en materia, quiero recordarles que Francia está ardiendo y que Alemania no arde, pero los alemanes han decidido hacer pagar a los culpables de lo que ellos consideran el gran error cometido por sus gobernantes y hoy la estadística nos va a ayudar a entender porque están sucediendo estas cosas.
Hemos visto que España, no solo no es el país que más crece de Europa y, por lo tanto, ni mucho menos del mundo, con los datos de Eurostat. España, desde que llegó el sanchismo al poder, ha hecho crecer nuestra economía un 12,3 % que nos coloca en el puesto 16 de crecimiento de 30 países (UE+ EFTA) y en términos de PIB per cápita solo crecemos la mitad, un 6,2 %, y nos vamos al puesto 19 de crecimiento. En los dos casos siempre nos ganan Malta, Chipre, Portugal y Grecia, además de Irlanda, Polonia y, en el segundo de los indicadores, hasta Italia.
Hoy lo vamos a entender todo mucho mejor, porque también Mette Frederiksen, la primera ministra danesa y socialista, y Giorgia Meloni, no socialista sino de derechas, se han alineado en el Consejo de Europa para denunciar al candidato socialista de ser un irresponsable con la inmigración para intentar seguir en el cargo. A esta acusación hay que añadir un artículo del Director de El Debate que es memorable: Pues va a ser cierto que se escondía una trampa en la Ley de Nietos.
El sanchismo ha conseguido que el 41 % del crecimiento de la población en la UE entre 2018 y 2025 sea gracias a España, que sumado al 30,6 % de Francia y al 13 % de Alemania, entre los tres países sumen un 84,6 % del total del crecimiento de la UE y, dado que la natalidad es un gran problema en toda o casi toda la UE, esto quiere decir que un porcentaje muy, pero que muy alto de estos 5.124.392 nuevos habitantes en España, Francia y Alemania son de países extranjeros, que han llegado de forma legal en Francia y Alemania y en una mezcla de legal e ilegal en España. Europa ha crecido en 6.057.011 nuevos habitantes, pero no ha crecido por igual en todos los países.
Para este análisis, y dado que Suiza, Islandia y Noruega son muy restrictivos en sus políticas de aceptación de nueva población, los he sacado de la ecuación.
España crece en 2.483.227 nuevos habitantes. Hay que reconocerle al sanchismo que en algo sí somos los primeros de la UE y es en crecimiento demográfico, que nos permite crecer un 12,3 % en la suma de todos los bienes y servicios producidos, pero ese crecimiento de la inmigración nos penaliza a la hora de calcular la riqueza individual y crecer en siete años solo un 6,2 %, justo la mitad que el PIB.
Francia, que tiene arrasadas sus calles con enfrentamientos casi bélicos, ha crecido en 1,86 millones que supone el 30,6 % del total de la UE, por eso su economía sube un 7,8 %, pero solo un 4,9 % en per cápita.
Lo asombroso es Portugal que crece un 17,4 % que le ayuda a crecer un 14,3 %, pero a la par consigue mayor productividad que los habitantes españoles porque en per cápita crece un 9,9 %.
Países Bajos crece un 14,2 % en población y solo un 12 % en PIB, pero un 6,7 en per cápita. El país que peor lo hace es Alemania, que creciendo su población un 13 % solo crece un 1,9 % y en per cápita un 0,3%.
En España parece que la nueva población no entra en la parte alta de la pirámide de los salarios, sino en la parte baja y ocupan puestos de muy baja cualificación, valor añadido y productividad
Por la parte de abajo es impresionante ver lo que ha pasado en Polonia ,que ha perdido 1 de cada 4 habitantes que tenía, pero ha sido capaz de crecer un 23,7 % en PIB y un 25,8 % en per cápita (dato que es extraño, porque debería haber crecido mucho más)
Pero fíjense en Italia, pierde un 16,4 % en el peso de su población, consigue crecer en su PIB, solo un 6,9 %, lo cual significa que con menos gente producen mucho más y en per cápita, crece un 9,8 %, un 50 % más de lo que crecemos en España.
La inmigración a la hora de votar tendrá sus efectos, sobre todo si han conseguido la nacionalidad, que desde luego no son todos, pero lo que en la mayoría de los casos ayuda a crecer, pero le dan muy duro al reparto de la riqueza por habitante, sobre todo en España donde parece que la nueva población no entra en la parte alta de la pirámide de los salarios, sino en la parte baja y ocupan puestos de muy baja cualificación, valor añadido y productividad.
La inmigración podía haber sido una palanca de crecimiento, pero en manos del sanchismo se ha convertido en un parche de baja cualificación, sin plan de integración ni de formación, pensado más para el relato que para la economía y, lo que es peor, en las falsas expectativas generadas sobre todo a los inmigrantes ilegales, que además pueden cruzar fronteras para tratar de ganar mayores salarios.
Ese es el miedo de 16 países que se reunieron antes del último Consejo Europeo para intentar parar lo que saben que es casi imparable, que le vamos a llenar de inmigrantes ya legales, pero de muy baja cualificación.