Imagen del accidente de Urda del pasado 28 de octubre.
Los controladores de Adif denuncian enchufismo y represalias: «Esto ha sido una finca privada y particular»
Un miembro de los CRC denuncia que mandos de toda España pueden acceder a los audios que señalaron al trabajador de Atocha que dio la orden de reanudar la marcha
«Durante décadas, esto ha sido una finca privada y particular». Así describe un responsable de circulación de Adif –los conocidos coloquialmente como controladores– el funcionamiento interno del gestor público, al que acusa de enchufismo, nombramientos a dedo y represalias contra los trabajadores que no cuentan con apoyos dentro de la empresa.
«Yo podría haber sido el que estuviese en el lugar del compañero de Atocha», asegura un controlador, en referencia al trabajador señalado tras el accidente de Urda. «Podría haber sido cualquiera de nosotros, y ya hemos visto lo que ha hecho la empresa, quien debería haberse dejado la piel por defendernos», añade.
Según explica, la estructura de los Centros de Regulación y Control (CRC) de Adif ha estado marcada por las relaciones familiares y los favores personales, que, según denuncia, han condicionado durante décadas el acceso a determinados puestos. Buena parte de estos trabajadores procedían del servicio militar, pero la situación cambió con las jubilaciones masivas, que obligaron a convocar ofertas de empleo público para cubrir las vacantes.
«Papá ferroviario, tío ferroviario…», denuncia este controlador, que prefiere mantener el anonimato por temor a represalias dentro de Adif. Según su testimonio, durante años se cubrían los puestos mediante nombramientos a dedo, una práctica que todavía persiste. Estas relaciones personales permiten colocar a determinadas personas en puestos más cómodos para los que, asegura, no siempre cuentan con la cualificación necesaria.
Además, denuncia que algunas de esas vacantes dejan de ofrecerse mediante promoción interna, lo que perjudicaría a los trabajadores que aspiran a acceder a ellas por sus méritos profesionales.
Este responsable de circulación también apunta a que los trabajadores que han accedido a Adif mediante procesos selectivos sin contar con contactos internos pueden sufrir un trato desfavorable. «Los méritos profesionales se tienen en cuenta cuando ya no queda más remedio», asegura. Y añade que, cuando finalmente se adjudica un puesto a alguien que «sí está capacitado», sus superiores «le harán la vida imposible», al no pertenecer a ese entorno.
Los audios de Urda
Respecto a la filtración de los audios que han puesto bajo el foco al controlador de Atocha que dio la orden de reanudar la marcha a velocidad normal, el trabajador revela que las grabaciones se conservan en una herramienta denominada «Registrador Jurídico», que permite realizar escuchas aleatorias para detectar posibles errores operativos.
Según explica, en el Centro de Regulación de Circulación de Atocha tienen acceso a esas grabaciones los técnicos de regulación, los jefes de Tráfico y otros responsables superiores, además del personal vinculado a la seguridad ferroviaria. Pero no son los únicos. Cualquier mando intermedio –como los supervisores de línea de cualquier parte de España– puede acceder a las grabaciones, explica
No obstante, y según ha adelantado El Debate, la Guardia Civil de Toledo ha encontrado una huella digital que apuntaría a la Secretaría de Estado de Comunicaciones como responsable de las filtraciones. Es decir, procederían directamente desde Moncloa y no de Adif, como se sospechó previamente.
«Juicio público»
El colectivo de responsables de circulación ya advirtió el pasado jueves que «no es la primera vez» que estas grabaciones se filtran. En un comunicado, los trabajadores exigieron un proceso justo y con todas las garantías para su compañero, al tiempo que rechazaron el «señalamiento y el juicio público» al que consideran que está siendo sometido.
También advirtieron de posibles acciones legales, sindicales y movilizaciones por las condiciones laborales en las que desarrollan su actividad.