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Benito Morillo, parlamentario autonómico de VOX por Jaén

Benito Morillo, parlamentario autonómico de Vox por JaénEl Debate

El conjunto de la izquierda la rechaza 

La Ley de Concordia de Vox en Andalucía no sale adelante por las abstenciones del PP y Cs

La falta de consenso motiva el sentido del voto de los grupos parlamentarios del Gobierno andaluz

La Ley de Concordia llegaba este miércoles al Pleno del Parlamento de Andalucía. Sin embargo, ya de antemano se sabía que no prosperaría. Venía a ser la sustituta de la actual Ley de Memoria Histórica y Democrática, la cual sería derogada. Por descontado, la izquierda al completo —PSOE, Unidas Podemos y los diputados no adscritos de Adelante Andalucía— iba a votar en contra de la proposición de ley, y más viniendo de Vox.

Ya adelantó el portavoz del Grupo Parlamentario Popular Andaluz, José Antonio Nieto, la abstención de su bancada, a pesar del compromiso de «promover una ley de concordia que sustituya a la ley de memoria histórica» que adquirió, en enero de 2019, el PP con Vox para la investidura de Juanma Moreno.

La defensa de la proposición de ley, a cargo del diputado de Vox, Benito Morillo, ha sido acogida por los diputados no adscritos de Adelante Andalucía portando fotos de represaliados por el franquismo; posteriormente, se han marchado del hemiciclo. «Vox no tiene intenciones de contar una historia desde una perspectiva propia, sino de dejar libre a la propia historia», ha afirmado Morillo. El parlamentario del partido de Santiago Abascal ha apuntado asimismo que «todos aquellos andaluces que tengan a familiares desaparecidos estarán amparados por esta proposición de ley». «Es un deber moral honrar a nuestros muertos», ha sentenciado.

Por su parte, la portavoz adjunta de Unidas Podemos, Ana Naranjo, ha calificado de «provocación» la iniciativa legislativa de Vox. «Señores fachas, no cuela», ha dicho. Así, se ha dirigido al Grupo Parlamentario Popular Andaluz para reprochar a sus señorías que hayan «cebado» a la «bestia» de «la ultraderecha» y que compitan «en el ranquin del «fachómetro»» con ella.

Una memoria fragmentada

El diputado de Ciudadanos, Enrique Moreno Madueño, ha asegurado no querer «una memoria fragmentada, coja ni a parcelas» y ha acusado a Vox de pretender derogar una ley «que impusieron unos para imponer la suya», de usar «los mismos dogmas que la izquierda» y de manosear la palabra «concordia». En la misma línea se ha expresado, posteriormente, el parlamentario del PP, Adolfo Molina, que ha considerado que «una verdadera ley de concordia debería llegar al registro del Parlamento con la firma de todos los grupos o, al menos, con la de una amplia mayoría», aludiendo a la falta de consenso.

Las palabras más duras las ha pronunciado la portavoz adjunta del Grupo Parlamentario Socialista, María Márquez, que ha afirmado que «en este país [España, se supone] no habrá madurez democrática ni tendremos una democracia plena hasta que todos condenemos la dictadura». Ha reivindicado, además, la vigente ley de memoria histórica, «que salió adelante sin ningún voto en contra», como ha recordado. «Déjennos en paz, saquen su odio de nuestros muertos», ha exigido Márquez, quien, como «familia de víctima», ha recriminado a Vox «su falta de humanidad para poder encontrar a nuestros seres queridos».

«Mañana mismo tendrían todas las víctimas su memoria reparada», ha contestado Benito Morillo a la portavoz socialista. No obstante, la proposición de ley de concordia de Vox no ha salido adelante. A las anunciadas abstenciones del Partido Popular se han unido las de Ciudadanos, lo que ha impedido superar los votos negativos de la izquierda y, por tanto, derogar la ley de memoria histórica.

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