Pedro Sánchez y el portavoz del PNV, Aitor Esteban
El PNV se enfrenta al PSOE por un centro de acogida en el País Vasco
El proyecto de unas instalaciones de este tipo en Vitoria agita el Gobierno PNV-PSE
La construcción de un centro de acogida para refugiados en Vitoria no gusta al PNV y su aprobación por la vía de urgencia en el Consejo de Ministros de la semana pasada ha levantado ampollas en el seno del Gobierno vasco, conformado por la coalición entre nacionalistas y socialistas.
El Gobierno de Pedro Sánchez vendió este centro como «un instrumento para garantizar la cobertura de las necesidades básicas y la integración de aquellas personas solicitantes o beneficiarias de Protección Internacional, del estatuto de apátrida y de Protección Temporal por ver amenazados sus derechos fundamentales en sus países de origen». Pero para el PNV esta decisión es contraria al «modelo vasco de acogida», que lleva una política más «individualizada». El alcalde de Vitoria, el peneuvista Gorka Urtarán, ha escrito una carta al Gobierno para pedirles la paralización del proyecto y la apertura de «un periodo de reflexión sosegada y trabajo compartido con las instituciones vascas».
A los socialistas no les ha gustado esta respuesta y tacharon el discurso del nacionalismo de «electoralista» y «cercano a la rancia extrema derecha», según el secretario general de la formación en el País Vasco, Eneko Andueza. Y es que el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que dirige José Luis Escrivá, responsable de la construcción de este centro, ha puesto en un brete a los socialistas vascos. Todos los demás partidos políticos del Parlamento vasco rechazan la construcción de este centro, incluido Bildu y Elkarrekin Podemos.
El más grande de España
El centro tendrá 350 plazas, ocupará un recinto de 14.000 metros cuadrados y costará 14,1 millones de euros. Será el más grande de los cinco que habrá en España en 2024, una vez que se concluya éste.
Además, como el PNV ve oportunidad de pedir en todo, esta disputa entre los socios de Gobierno ha servido, además, para que los nacionalistas reclamen las transferencias de políticas migratorias. El diputado nacionalista, Aitor Esteban, reconoció el pasado domingo en una entrevista que el ministro Escrivá, «al menos por lo que me manifiesta a mí, ve con buenos ojos esta transferencia, pero tiene dificultades en otros ministerios como, por ejemplo, el de Interior».
Este domingo, la vicepresidenta del Gobierno vasco y anterior secretaria general del PSE trataba de apaciguar las aguas y constataba que, aunque haya roces entre partidos, ambas formaciones coinciden «el fundamento de la acogida a refugiados en Euskadi y la voluntad de ambos de que la gestión de la política migratoria se pueda hacer desde Euskadi».