Varias decenas de inmigrantes hacen cola en el Centro de Estancia Temporal de inmigrantes (CETI) tras entrar este viernes en Melilla tras romper la puerta de acceso al paso fronterizo de Barrio Chino y saltar por encima de su tejado que separa la ciudad autónoma de Marruecos.
Melilla comienza a recibir también latinoamericanos que piden asilo en España
Esta circunstancia se da por primera vez en Melilla y coincide con el traslado de la corriente de inmigración subsahariana hacia Canarias
En las últimas semanas, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla ha comenzado a acoger personas procedentes de Latinoamérica que llegan a la ciudad autónoma para solicitar asilo en España.
«Se trata de personas de nacionalidades que hasta el momento no se habían registrado en Melilla», reconoció este miércoles la delegada del Gobierno en esta ciudad, Sabrina Moh, «aunque no se trata de un número elevado ni significativo».
La delegada del Gobierno no ha revelado la cantidad exacta de migrantes de América Latina que han llegado a la ciudad española del Norte de África, pero ha enfatizado que se trata de un hecho relevante. Según Moh, «estas personas han pedido protección internacional», concretamente un asilo que fundamentalmente está dirigido personas que sufren persecución en sus países de origen.
Acogida provisional
Los migrantes, al solicitar el asilo, son acogidos en el CETI, un establecimiento de la Administración Pública, concebido como dispositivos de primera acogida provisional y destinado a dar servicios y prestaciones sociales básicas al colectivo de inmigrantes y solicitantes de asilo, en tanto se realizan los trámites de identificación y chequeo médico previos a cualquier decisión sobre el recurso más adecuado en función de su situación administrativa en España.
Los acogidos tienen asegurados de este modo el alojamiento, manutención y atención sanitaria, en una instalación con régimen abierto, en el que los migrantes pueden hacer vida en la ciudad, con los únicos requisitos de cumplir con el horario del alojamiento, fundamentalmente el cierre, dado que cierra por las noches a la hora de dormir.
Desde que se inauguró en 1999, los primeros migrantes que acogieron fueron de diversas nacionalidades del África subsahariana (Mali, Camerún, Níger, Nigeria, Senegal, Mauritania, etcétera) y de Argelia, a los que se sumaron años después de Asia, fundamentalmente Bangladesh, y Oriente Próximo, de Palestina; les siguieron también los Túnez tras las revueltas de la «primavera árabe» de 2010; posteriormente de Marruecos, sobre todo tras los sucesos del Rif de 2016-2017, y ahora por último llegan de varias naciones de América Latina.