El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita
Meloni se convierte en la interlocutora de Europa con Trump mientras Albares se reúne con Marruecos en Jueves Santo
El mandatario de EE.UU y la líder italiana tratan de acercar las posturas de Europa y Norteamérica a la vez que el ministro español celebra las relaciones con Marruecos
Este jueves sucedieron dos encuentros internacionales paralelos que son fiel reflejo de la realidad que atraviesa España. Por un lado, la primera ministra Giorgia Meloni en Washington, quien se ha ganado el favor de Trump y se ha erigido como interlocutora de Europa en el convulso tablero arancelario impuesto por EE.UU. Es la primera dirigente europea en visitar al líder norteamericano desde su anuncio de los gravámenes. Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, era recibido por su homólogo marroquí, su «buen amigo» Nasser Bourita.
En sendas ‘cumbres’, los líderes se han piropeado mutuamente. Trump, que reconocía el «gran trabajo» de Meloni en Italia, vaticinaba que «no habrá muchos problemas para cerrar» un acuerdo para eliminar los aranceles industriales al bloque europeo. Además, transformar su lema deseando «hacer Occidente grande de nuevo» es toda una declaración de intenciones. Este guante fue recogido por la mandataria italiana, quien afirmaba con rotundidad que lograrían llegar a un acuerdo.
Albares también elogió el momento que atraviesan España y Marruecos, cuyas «relaciones bilaterales atraviesan el mejor momento». Tuvo a bien reafirmar el cambio de posición de Pedro Sánchez respecto al Sahara, del que se cumplen tres años, considerando que convertir la región en una autonomía de Marruecos se trata de la «más seria, realista y creíble».
La nueva postura de Sánchez ha sido un «punto de inflexión», exponía Bourita, para las relaciones diplomáticas de ambos países, las cuales son un «ejemplo a seguir». Destacaron los avances en la lucha contra la inmigración irregular y el ámbito comercial.
La foto de Sánchez con Xi Jinping
El viaje de la primera ministra italiana tratando de acercar las economías europea y estadounidense tras los gravámenes, hace más sangrante la estampa —aún en la retina— de Sánchez con el presidente chino Xi Jinping y su viaje a Vietnam. Encuentro que fue criticado por el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, quien advirtió a España que una aproximación al gigante asiático «sería como cortarse el cuello».
Con este se encontró hace unos días el ministro de Economía y Comercio, Carlos Cuerpo, tratando de reconducir la situación. Aunque reveló que la conversación tuvo un tono «franco y abierto», la ausencia de una foto entre Sánchez y Trump en medio de la incertidumbre económica mundial es reveladora en cuanto al distanciamiento de ambos países.
Cabe destacar que, mientras que el vicepresidente de EE.UU., JD Vance responderá a la visita de Meloni casi de inmediato —este mismo fin de semana— viajando a Roma, el ministro de Exteriores ha tenido a bien escoger el Jueves Santo —festivo en España— como el día perfecto. Mientras, la población cristiana española —la mayoría— sigue esperando una felicitación oficial de parte del Gobierno de la Pascua, al igual que con el ramadán.