El ministro Carlos Cuerpo y la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, este martes en la Moncloa
Jugando con fuego
Sánchez bordea la legalidad internacional con el decreto del embargo: «Hemos llegado al límite»
La norma introduce una excepción, invocando motivos de seguridad nacional, que genera desconfianza en Sumar
Los socios pretenden introducir cambios en el trámite parlamentario, pero el PSOE no quiere
El tira y afloja dentro de la coalición por la relación con Israel no ha acabado tras la aprobación del real decreto ley del embargo de armas a Israel. La excepción que el PSOE ha introducido en su articulado, de manera que el Consejo de Ministros pueda autorizar una compra puntual en el futuro por motivos de seguridad nacional o de política exterior, no ha gustado a los de Yolanda Díaz. Y no son los únicos que sospechan que Pedro Sánchez ha dejado una puerta de atrás demasiado abierta.
La norma reserva al Consejo de Ministros la potestad de «excepcionalmente, autorizar las transferencias de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso a que se refiere el artículo 1 de este real decreto-ley cuando la aplicación de la prohibición prevista en dicho artículo suponga un menoscabo para los intereses generales nacionales, previo informe de la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso». Desde el Ministerio de Economía niegan que esa cláusula tenga «apellido» ni que afecte a algún contrato actual, puesto que se rescindirán todos. Es para «escenarios imprevistos» o para algún caso no contemplado, según aclaran fuentes gubernamentales.
No obstante, Sumar tiene la intención de promover la eliminación de esa excepción cuando el real decreto ley llegue al Congreso para su convalidación. Aunque para ello antes el socio minoritario deberá forzar que la norma se tramite como proyecto de ley, siempre y cuando una mayoría simple lo apoye. Esto último no será difícil, puesto que, una vez convalidado, los grupos parlamentarios preferirán tener la posibilidad de introducir enmiendas a no tenerla.
Sin embargo, el PSOE no quiere tocar una sola coma, puesto que consideran que ya bastante ha costado la cuadratura del círculo. Han sido tres semanas de parto desde que Pedro Sánchez anunció la aprobación de la norma y hasta que realmente se aprobó. Ni la vicepresidenta María Jesús Montero ni los ministros Carlos Cuerpo y Félix Bolaños, que son los que han llevado la batuta de la redacción de la norma, están por la labor de introducir modificación alguna.
«Hemos llegado al límite de lo que podemos hacer. Hemos agotado los márgenes», subrayan fuentes del ala socialista del Ejecutivo, que recuerdan que el tablero es el que es, y no se pueden salir de él: la normativa internacional y los acuerdos comerciales. De hecho, uno de los motivos de la tardanza en la aprobación de la norma fue precisamente la exhaustiva revisión a la que fue sometida por parte de los abogados del Estado, para asegurarse de que no excede los límites legales.
Bolaños y Cuerpo enviaron el texto a los grupos parlamentarios el pasado fin de semana, con la intención de resolver sus dudas y atraérselos de cara a la futura convalidación, que habrá de ser en un mes. En el Gobierno no quieren descartar el apoyo del PP, pero los de Alberto Núñez Feijóo no van a votar favorablemente. En todo caso, la duda es si votarán en contra o se abstendrán, porque el PP no tiene por costumbre anunciar el sentido de su voto con tanta anticipación.
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, compareció este martes en el Congreso y negó que el embargo vaya a afectar negativamente a la operatividad y las capacidades del Ejército. Según han venido manteniendo ella y la ministra, Margarita Robles, Defensa se desconectó por completo del material y de los componentes israelíes en julio, y ya fueron o serán sustituidos por tecnología española. Sin embargo, los expertos dudan de esa versión, por no hablar del sobrecoste, que se da por descontado. Además, las bases norteamericanas de Rota y Morón quedarán al margen de la norma.