María Guardiola y Ángel Pelayo Gordillo
PP y Vox aprueban en Extremadura la ley de concordia que deroga la de memoria histórica
La iniciativa ha contado con el rechazo del PSOE y Unidas por Extremadura. Ha salido adelante en los términos previstos, al haber sido rechazadas las enmiendas de los populares y de la izquierda
Reconoce a todas las víctimas de la violencia desde 1931 hasta la actualidad
el Pleno de la Asamblea de Extremadura ha aprobado este jueves la ley de Concordia que deroga la ley de memoria histórica y democrática de la región. Presentada de forma conjunta por el Partido Popular y por Vox, que con anterioridad había registrado otra propuesta que fue rechazada, la iniciativa busca «preservar, mantener y reforzar la concordia, la reconciliación y la convivencia de todos los extremeños» sobre la base de los principios que recoge la Constitución. Esta ley reconoce a «todas las víctimas de la violencia social, política, del terrorismo o de la persecución ideológica, religiosa o de cualquier otra índole» en la región entre 1931 y la actualidad.
El texto ha contado con los votos a favor del PP y de Vox, y el rechazo del PSOE y Unidas por Extremadura. Se ha votado en los términos previstos, al haber sido rechazadas las enmiendas que habían presentado en comisión los populares y la izquierda.
Tal como recoge la propuesta, esta norma se fundamenta en los principios de «verdad, justicia, reparación y garantía de no repetición», y afirma la necesidad de que ajustarse al «rigor histórico» y al «criterio científico» sobre esta materia. Reconoce los derechos de las víctimas a «las actividades de indagación, localización, exhumación e identificación de las personas desaparecidas», así como a la reparación y preservación de su memoria «evitando el enfrentamiento entre españoles».
Desde Vox, el portavoz del grupo parlamentario, Óscar Fernández, ha recalcado que esta es «una ley de hermanamiento, de fraternidad y de perdón», todo lo que la izquierda, ha indicado, «no quiere que sea», y con la que se trata a todas las víctimas «por igual». «Frente a su odio nuestro perdón», ha expresado en su intervención en el Pleno. «Hoy Extremadura deja atrás la división y abraza la unidad», ha afirmado ante los medios Ángel Pelayo, el presidente del grupo parlamentario.
Por parte del PP, el diputado Laureano León ha subrayado que la ley de concordia que se ha aprobado hoy no es la versión «centro derecha» de la ley de memoria, sino que se ha planteado para «mirar hacia el futuro y romper con ciertos tics autoritarios y revisionistas del pasado». «Garantiza la dignidad, la justicia, la reparación, la recuperación de restos y, en definitiva, el no volver a cometer los errores del pasado», ha manifestado. «Mientras el PSOE y Unidas por Extremadura se aferran al sectarismo, al revanchismo y a la visión entre bandos, en el PP miramos al futuro desde los valores de convivencia, respeto e igualdad», ha expresado en la misma línea la diputada Luisa María Durán.
La derogación de la ley de memoria y su sustitución por una de concordia era uno de los puntos que recogía el acuerdo de gobierno que en su día firmaron el PP y Vox para investir a María Guardiola presidenta de la Junta, pero no se llevó a cabo durante el tiempo que gobernaron juntos. Ya fuera del Ejecutivo autonómico, el pasado noviembre, el partido de Santiago Abascal registró su propuesta en noviembre, a la que los populares presentaron en enero una enmienda a la totalidad –que prosperó y por lo tanto tumbó la iniciativa– al considerarla «frentista» y criticar que no había sido consensuada. No obstante, en marzo finalmente lograron llegar a una postura común y registraron juntos esta ley de concordia, que tras varios meses de tramitación se ha aprobado de forma definitiva en la Asamblea y que busca «acabar con la división y el resentimiento».