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Grupo Anfibio Aeronaval Dédalo 23, rumbo a Turquía

Grupo Anfibio Aeronaval Dédalo 23, rumbo a Turquía en misión humanitaria tras el terrible terremoto que asoló el paísEstado Mayor de la Defensa

Fuerzas Armadas  La histórica tradición humanitaria de la Armada que refrenda la Ley de Defensa Nacional

Una exhaustiva investigación de la Revista de Historia Naval recoge aspectos éticos y jurídicos a través de la historia que reflejan el secular carácter humanitario de la Armada española

La Armada española acredita una larga tradición humanitaria que hoy en día se mantiene, y que avala la Ley de Defensa Nacional. La Revista de Historia Naval ha publicado una exhaustiva y detallada investigación que recoge aspectos éticos y jurídicos a través de la historia que reflejan el secular carácter humanitario de la Armada. A esta histórica herencia, a la que obliga la ley del mar, aludía recientemente el Jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), el almirante general Antonio Piñeiro, cuando declaró que la misión de la Armada es «ayudar y salvar» a los inmigrantes que se desplazan en pateras, cayucos y otras embarcaciones en su tránsito hacia España, y no devolverlos o bloquearles el paso.

La fragata española Reina Sofía realizó en julio de 2016 el rescate de 4 embarcaciones, poniendo a salvo un total de 397 inmigrantes

La fragata española Reina Sofía realizó en julio de 2016 el rescate de 4 embarcaciones, poniendo a salvo un total de 397 inmigrantesArmada Española

El estudio asegura que en el contexto actual, las misiones humanitarias se han consolidado como una parte esencial de la labor de la Armada Española. Su cometido ya no se limita a garantizar la independencia y la integridad territorial del país, sino que abarca un amplio espectro de actuaciones en favor de la seguridad internacional y del bienestar ciudadano. Así lo establece la Ley Orgánica 5/2005 de Defensa Nacional, que en sus artículos 15.2 y 15.3 confiere a la Armada cometidos militares ajenos a mantener la independencia e integridad territorial de España.

A continuación reproducimos los citados artículos:

«Las Fuerzas Armadas [entre ellas, claro está, la Armada] contribuyen militarmente a la seguridad y defensa de España y sus aliados, en el marco de las organizaciones internacionales de las que España forma parte, así como al mantenimiento de la paz, la estabilidad y la ayuda humanitaria».

«Las Fuerzas Armadas, junto con las Instituciones del Estado y las Administraciones públicas, deben preservar la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades públicas, conforme a lo establecido en la legislación vigente».

Para mayor abundamiento, el documento Estrategia de Seguridad 2017 define el papel de la Armada en los tiempos que vivimos de la siguiente manera:

«...España es un país de decidida vocación global que contribuye activamente a la paz y seguridad internacional. Un objetivo que se consigue a través de nuestra participación en instituciones de gobernanza global, el eficaz trabajo de nuestra diplomacia y nuestra ejemplar contribución a las distintas misiones civiles y militares en el exterior».

Aunque los rescates de náufragos o inmigrantes forman parte habitual de la actividad naval, el documento Concepto de Seguridad Marítima (CONSEGMAR, 2008) precisa que esta competencia no es exclusiva de la Armada, sino que corresponde principalmente a Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR). Aun así, los buques militares españoles actúan de forma «natural» ante emergencias en el mar, apoyados en su capacidad logística y en la formación de sus tripulaciones.

Esa preparación no es casual. La Directiva de Defensa Nacional 01/2000 ya subrayaba que «las nuevas misiones obligan a disponer de fuerzas de características diferentes a las requeridas por el concepto tradicional de la defensa». En consonancia, la Armada adaptó muchos de sus barcos a tareas de apoyo humanitario. Destacan el buque insignia LHD Juan Carlos I, los buques de asalto anfibio Galicia y Castilla, y las unidades de Acción Marítima de la clase Meteoro, todos ellos diseñados con medios logísticos y sanitarios de gran capacidad.

Ejercicio multinacional 5+5 Seaborder

Para mantener un adiestramiento óptimo, la Armada participa desde 2008 en el ejercicio multinacional «5+5 Seaborder», centrado en la seguridad marítima y la cooperación humanitaria en el Mediterráneo occidental. Este tipo de maniobras conjuntas permiten compartir experiencias, estandarizar procedimientos y mejorar la coordinación con otros países del entorno, en especial los del Magreb y del flanco sur de Europa.

Lea aquí el estudio íntegro

LA TRADICIÓN HUMANITARIA DE LA ARMADA. APUNTES JURÍDICOS E HISTÓRICOS
​Por Alejandro Anca Alamillo. Investigador naval

Puedes descargar el pdf desde aquí: Revista Historia Naval

El componente humanitario de estas operaciones encaja con la idiosincrasia española, tradicionalmente sensible ante las crisis internacionales. No en vano, las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas recuerdan que «el militar cuyo propio honor y espíritu no le estimulen a obrar siempre el bien, vale muy poco para el servicio». Esa vocación de servicio explica que muchos de los militares consideren estas misiones como las más gratificantes de su carrera, al unir el deber profesional con la ayuda directa a quienes más la necesitan, afirma el estudio.

Impacto ético o moral

Las misiones de carácter humanitario no solo tienen un impacto ético o moral: constituyen un instrumento de política exterior de primer orden, comparable al diplomático o económico. Su duración prolongada y la complejidad logística que implican ponen a prueba la capacidad operativa de un país, proyectando una imagen de eficacia y compromiso internacional. Como señala el texto, estas operaciones «contribuyen a otorgar prestigio internacional al país que las realiza y son una demostración clara de su voluntad de servir a la comunidad de las naciones». Por ello, suelen ser las más fácilmente autorizadas por los gobiernos democráticos, al combinar legitimidad política y respaldo popular.

Lex cornelia de sicariis et veneficis

El autor del estudio se remonta a la Lex cornelia de sicariis et veneficis (81 a.C.), del senadoconsulto Claudianum de Sicariis, que imponía penas a los que
hubiesen cometido actos de violencia, depredación o latrocinio contra las víctimas de un naufragio, o a las personas que impidieran que fueran asistidas por los propios náufragos o por terceros que pudieran acudir en su ayuda. También el emperador Adriano (117-138) tipificó en un edicto esos mismos delitos y persiguió
a quienes los hubiesen perpetrado.

Operaciones humanitarias

Gracias a la dotación de medios sanitarios avanzados en varios de sus buques, la Armada Española ha participado en destacadas misiones humanitarias en las últimas décadas. Entre ellas:

Huracán Mitch (1998): el buque de asalto Galicia proporcionó socorro a los afectados en Centroamérica.

Tsunami de Sumatra (2005): el mismo buque asistió a la población de Meulaboh, en el norte de Indonesia.

Terremoto de Haití (2010): el Castilla encabezó la operación de apoyo humanitario, transportando material médico y personal sanitario.

Terremoto de Turquía (2023): el Grupo Dédalo 23 intervino con personal y medios de asistencia para los damnificados.

Estas misiones han consolidado la reputación de la Armada como una fuerza capaz de proyectar ayuda inmediata a cualquier punto del planeta, con medios propios y personal altamente cualificado.

El documento advierte que los efectos del cambio climático incrementarán la frecuencia y gravedad de los desastres naturales, lo que aumentará la necesidad de operaciones de apoyo humanitario. En ese contexto, la rapidez en la toma de decisiones será esencial para reducir el sufrimiento de la población civil. Los buques de la Armada deberán operar en entornos climatológicos cada vez más extremos, lo que exigirá un nivel superior de preparación técnica y física de sus tripulaciones.

Una vocación que perdura

El texto concluye reafirmando que la vocación humanitaria de la Armada Española es una tradición «secular» que prestigia a la institución ante la opinión pública. Su compromiso con la ayuda a los más vulnerables refleja los valores éticos y profesionales que sustentan las Fuerzas Armadas y refuerza su papel como garantía de paz, seguridad y solidaridad internacional.

En definitiva, las misiones humanitarias no son una excepción en la actividad naval española, sino una expresión natural de su identidad como Armada moderna, global y al servicio de la comunidad internacional.

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