El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder de Vox, Santiago Abascal
La reunión de Feijóo con Sánchez revela un escenario sensible en las negociaciones entre el PP y Vox
Los 'populares' han subrayado que «los extremeños no entenderían» que Vox dejara de hablar con María Guardiola por el encuentro entre el jefe de la oposición y el presidente del Gobierno
«Si el señor Feijóo piensa que el Gobierno es una mafia, ¿qué hace el lunes legitimando al capo de la mafia?», ha preguntado Abascal
Pedro Sánchez anunció la semana pasada su intención de reunirse con los grupos parlamentarios –con la excepción de Vox– para abordar una posible participación de España en una operación de paz en Ucrania. El PP dejó claro desde el primer momento que podría acudir a ese encuentro, pero no solo para hablar de Ucrania, sino también del conjunto de la política exterior y de defensa, incluidos «los vínculos del Gobierno con la dictadura de Venezuela».
El Ejecutivo recogió el guante planteado por los ‘populares’ y no puso objeciones a ampliar el contenido de la reunión, al entender que, al tratarse de un encuentro bilateral entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición, es lógico abordar distintos asuntos de actualidad. Así, se decidió celebrar la reunión este lunes.
No obstante, en cuanto Vox conoció el encuentro, arremetió con dureza contra el PP. El presidente del partido, Santiago Abascal, aseveró el martes desde la localidad turolense de Calamocha –en el marco de la precampaña de las elecciones de Aragón, que se celebran el próximo 8 de febrero– que «no creo que ni sus votantes, ni sus militantes, casi diría incluso que los políticos del Partido Popular, estén de acuerdo con que el señor Feijóo vaya al Palacio de la Moncloa a reunirse con Pedro Sánchez en estas circunstancias».
«Si el señor Feijóo piensa que el Gobierno es una mafia, ¿qué hace el lunes legitimando al capo de la mafia? Esa es la pregunta que muchos españoles quieren ver respondida. Nosotros no tenemos respuestas porque no lo entendemos», apostilló Abascal.
El presidente de Vox, Santiago Abascal, en Calamocha (Teruel)
A su vez, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, criticó a Feijóo –le acusó de «no aprender»– y avisó que su reunión con Sánchez puede interferir en los pactos entre su partido y el PP. De hecho, advirtió que, de cara a las negociaciones en Extremadura, «esto lo apuntaremos».
El miércoles, el jefe de la oposición contestó a Vox –en una entrevista en Telecinco– y le pidió a Abascal que «no se equivoque» ya que acudirá al encuentro con Sánchez «por respeto a la Presidencia del Gobierno de España». A renglón seguido subrayó que «quien no respeta la Presidencia del Gobierno de España no respeta a España». Además, resaltó que los 'populares' han ofrecido a Vox un «diálogo leal para dar estabilidad al gobierno de Extremadura». «Y si los electores le eligen de tercera fuerza, tendrá que hacer dos cosas: o facilitar que gobierne el que gane, absteniéndose o bien formando parte, con el que gana, de un gobierno para dar estabilidad», añadió.
Lejos de relajar el ambiente, Abascal replicó a Feijóo y aseguró que su reunión con Sánchez es «una estafa y un engaño». Igualmente, indicó que 'populares' y socialistas «son lo mismo» dado que «fingen que se pelean y después lo pactan todo en Bruselas, Madrid, Aragón o Ceuta».
En medio de este cruce de acusaciones, la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones y líder del PP autonómico, María Guardiola, manifestó que «todo va muy bien» en la negociación con Vox, aunque dijo a la prensa que «os prometo que cuando tenga algo que contar os voy a convocar para contaros, que seáis los primeros, pero es que no hay nada que contar».
De esta forma, fuentes de Génova consultadas por El Debate han relatado que «los extremeños no entenderían» que Vox dejara de hablar con Guardiola por el encuentro entre el jefe de la oposición y el presidente del Gobierno. «No tiene que ver una cosa con la otra. No vamos a entrar en ese debate. Si se quiere negociar la configuración de un Gobierno autonómico se debe negociar en clave autonómica, como ocurrió en la Comunidad Valenciana», han agregado.
Así pues, la reunión de Feijóo con Sánchez se ha revelado como el primer bache en las negociaciones del PP y Vox en este 2026. En un contexto de varias citas electorales –con comicios, de momento, en Aragón, Castilla y León y Andalucía– los reproches entre 'populares' y socialistas por el despacho en la Moncloa con Sánchez anticipan un escenario sensible en las conversaciones que mantienen, y seguramente tengan que mantener en algunos territorios tras las elecciones regionales, las formaciones encabezadas respectivamente por Feijóo y Abascal.