La alcaldesa de la localidad cántabra de Cartes, Lorena Cueto
La alcaldesa socialista de Cartes (Cantabria) rectifica y se compromete a acoger a menores inmigrantes
Lorena Cueto dictó una resolución el lunes para paralizar de forma inmediata la actividad del centro de acogida de emergencia que el Gobierno regional (del PP) había adquirido para acoger a 17 menores no acompañados
después del revuelo de estos días por el rechazo mostrado por la alcaldesa de Cartes, en Cantabria, del PSOE, Lorena Cueto, a un centro de acogida de menores extranjeros no acompañados que prevé recibir a casi una veintena en los próximos días, la regidora socialista ha rectificado y se ha comprometido a acogerles. Cueto había dictado una resolución el lunes para ordenar la paralización «inmediata» de la actividad de este centro, tras criticar previamente que se había decidido sin consultar a los vecinos y con «oscurantismo».
En un mensaje en su cuenta de Facebook, recogido por Europa Press, Cueto ha pedido perdón con «humildad y sinceridad» y desde «la responsabilidad y el compromiso» de acoger a esos menores en el municipio «antes, ahora y en el futuro». Y ha señalado que su «máxima prioridad» es el bienestar y protección de estos menores, «para que encuentren en nuestro pueblo las oportunidades de vida que se merecen».
Esta misma mañana, en rueda de prensa, el secretario general del PSOE de Cantabria, Pedro Casares, pidió perdón y señaló que la alcaldesa «se equivocó» y «se precipitó» en sus decisiones al conocer la apertura en el municipio, al tiempo que indicó que el partido no se había planteado su expulsión.
Sus declaraciones se producen después de que la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, asegurara ayer que el Gobierno haría cumplir la ley e instara a la regidora de Cartes a rectificar y pedir disculpas. «Identificar la llegada de niños y niñas a un pueblo como un castigo o amenazar con cierres o cortes de agua es absolutamente intolerable», señaló Rego. Según había trasladado la consejera de Inclusión Social del Gobierno de Cantabria, Begoña Gómez del Río (PP), la alcaldesa en su resolución había amenazado con desalojar, precintar el edificio o realizar cortes de suministro de agua y luz.
«Nos exige cerrar de manera inmediata el hogar intentando dejar en la calle, sin alternativa, a los dos primeros menores que han llegado hoy mismo al centro. No sólo a ellos, sino a todos los que van a llegar a Cantabria esta semana», criticó ayer la consejera, que anunció que los servicios jurídicos de la Consejería y de la Dirección General del Servicio Jurídico iban a ejercer las acciones judiciales oportunas y a solicitar medidas cautelarísimas frente a la decisión de la alcaldesa de paralizar el centro, unas medidas que ha presentado el Ejecutivo autonómico este mismo miércoles ante el Tribunal de Superior de Justicia de Cantabria.
Tensión entre los vecinos
El centro, que gestiona la Fundación Cuin, se abrió el lunes, después de que el Gobierno regional que preside María José Sáenz de Buruaga adquiriera un edificio en el Camino Real para acoger a estos menores. Según señaló la presidenta autonómica, responde a una «imposición» del Gobierno de Pedro Sánchez, no a una decisión suya. «No hay opción, estamos obligados por ley a aceptar estos traslados, a aceptar estos repartos forzosos impuestos por el Gobierno de Sánchez», expresó.
El viernes, decenas de vecinos acudieron al Pleno municipal para manifestar su rechazo al centro de acogida. Como informó Europa Press, entre las principales quejas de los vecinos están «la falta de información» sobre la llegada de los menores, por parte del Ejecutivo y del Ayuntamiento, y que se haya llevado a cabo la gestión con «oscurantismo, muchísima velocidad y nocturnidad». Además, consideran «desproporcionado» el número de menores que llegarán al municipio –unos 18 de los 156 asignados por el Gobierno central a Cantabria– que roza los 6.000 habitantes cuando hay poblaciones con mayor tamaño en la región, e igualmente no entienden que el centro se ubique en el Camino Real.