El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente de ERC, Oriol Junqueras, en el Palacio de la Moncloa
Las 10 mentiras de la izquierda y el separatismo que explican la deriva de España, según NEOS
La sesión inaugural del I Curso de Jóvenes de NEOS y CEU-CEFAS, cuyo ponente fue el exministro del Interior y actual presidente de NEOS, Jaime Mayor Oreja, versó sobre «la deriva de España: de la reforma a la ruptura». Así pues, se explicaron las «10 mentiras» puestas en marcha por la izquierda y el independentismo, a la vez que se puso encima la mesa «la importancia de comprender el proceso político que vive España, sus orígenes y los objetivos de las fuerzas que lo impulsan».
Las 10 mentiras
- No hay riesgo de ruptura de la nación. El riesgo es una exageración.
- El nacionalismo vasco y catalán son diferentes y no tienen puntos en común.
- El proceso catalán no tiene nada que ver con el proyecto de resolución de conflictos, con el proceso español en su totalidad.
- ETA es la historia de un pasado, no es presente ni mucho menos futuro.
- El Gobierno es la simple expresión de una coalición de partidos, sin que se pueda interpretar que es una aproximación al significado de un frente.
- El «proceso catalán» también constituye la expresión del pasado.
- El Gobierno del Frente Popular, cuando pierda el poder en España, hará desaparecer el frente.
- La situación económica impedirá el proyecto de ruptura.
- La Unión Europea frustrará cualquier atisbo de fractura en España.
- La fortaleza de España, de su historia, de sus instituciones, va a paralizar la aproximación a la ruptura.
Respecto a la primera falacia, hay argumentos tanto de carácter histórico –como el proyecto GALEUSCA de 1923 o el Frente Popular de 1935– como del presente y del pasado inmediatos para desmentirla. En cuanto a estos últimos, se encuentra el «mal llamado proceso de paz» para acabar con la banda terrorista ETA y «la asociación de dos miedos: el miedo del PNV al espíritu de Ermua y el pánico del socialismo a la mayoría absoluta del Partido Popular».
Sobre la mentira que sostiene que «el nacionalismo vasco y catalán son diferentes y no tienen puntos en común», desde este curso se ha señalado que «existe un único movimiento nacionalista» que se refleja en las diferentes reuniones que ha mantenido el prófugo de la Justicia y líder de Junts Carles Puigdemont, con el líder del PNV en 2023, y con el secretario general de Bildu, Arnaldo Otegi, en diciembre del año pasado.
Asimismo, han explicado que es falso que ETA y el proceso separatista catalán formen parte «del pasado» dado que «la auténtica naturaleza de ETA es un proyecto político y cultural que busca la destrucción de las referencias permanentes de la sociedad occidental», y porque «el procés tiene una presencia recurrente» que se pone de manifiesto en las constantes cesiones y pactos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al separatismo vasco, catalán y gallego.
En relación con el Ejecutivo central, el argumentario pone de manifiesto que no es «la simple expresión de una coalición de partidos sin que se pueda interpretar que sea una aproximación al significado de un frente». En consecuencia, se relata que «es el Gobierno de un proceso con vocación de ruptura», con el objetivo de acabar con «el espíritu de la reforma», y que se basa en «la expresión de la mentira».
Así pues, desde NEOS y CEU-CEFAS han apuntado que cuando Sánchez salga de la Moncloa no desaparecerá el «Frente Popular» porque «se actualizará en sus territorios básicos: Cataluña, País Vasco y Navarra», y con la mirada puesta en Galicia a través del nacionalismo del BNG.
Por su parte, ante la falacia de que «la Unión Europea frustrará cualquier atisbo de fractura en España», han resaltado que «la irrelevancia y la nada son los riesgos en los que camina Europa», a la que se debe añadir «el desorden de Occidente, lo que complica la respuesta europea y occidental». «No se puede pedir a los europeos lo que no pueden resolver los españoles», se destaca.
Finalmente, frente a los que aseveran que «la fortaleza de España, de su historia, de sus instituciones, va a impedir la ruptura», se debe tener en cuenta que «una buena parte de las instituciones están ya plenamente colonizadas por el Frente Popular», debido a que «el Tribunal Constitucional, la Fiscalía General del Estado, el Tribunal de Cuentas, parte del Poder Judicial son ya la expresión del frente». «Es preciso un cambio de actitud personal e institucional, una tarea del fortalecimiento de la nación y un proyecto de reversión ordenada y priorizada de los retrocesos que ellos llaman avances del Frente Popular. España es una nación, no una nación de naciones», se añade.