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El portavoz de Esquerra Republicana (ERC), Gabriel Rufián

Rufián se queda rezgado: le arrebatan su frente de izquierdas antes de llegar a existir

Sumar le «come la tostada» a Rufián, ERC aboga por crear un «frente de izquierdas y soberanista» y Podemos sigue negándose a ir con los de Yolanda Díaz

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, expuso un proyecto de crear una lista común formada entre todos los partidos de izquierdas para evitar dividir el voto. Sin embargo, lo único claro de momento es la primacía de Sumar, ciertos movimientos convulsos en Esquerra y un golpe sobre la mesa de parte de Compromís, perdiendo Rufián la iniciativa.

El consejo nacional de ERC dio luz verde el sábado a la creación de la corriente interna Àgora Republicana, impulsada por el exdiputado Joan Tardà, y que defienda la creación a nivel electoral de un frente de izquierdas y separatistas, una idea similar a la de Rufián.

Los republicanos catalanes recuperaron en su XXX Congreso la posibilidad de crear corrientes internas en el partido por primera vez desde 2011, tras un acuerdo de la dirección con los sectores críticos Nova Esquerra Nacional (NEN) y Foc Nou y el colectivo Àgora Republicana de Tardà.

En paralelo, Rufián ha concretado esta semana su idea de crear un frente amplio de izquierdas, incluyendo a partidos nacionalistas e independentistas, o como dice Tardà, soberanistas, y que plantea un reparto de provincias de forma que se presente en cada una el partido con más arraigo territorial, una propuesta que ha generado tensión en las filas de ERC. Por ahora sin éxito.

Mientras tanto, Sumar se mantiene unida en Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los Comunes. El partido 'rosa' encuentra pequeñas oportunidades a nivel autonómico. Sigue tendiendo la mano a Podemos, sin ningún tipo de esperanza, pues la formación de Ione Belarra se niega a ir con ellos.

El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, insistió el lunes en que están dispuestos a «tejer las candidaturas más amplias» para lograr que haya en España «una izquierda fuerte y transformadora», una definición de la que los 'morados' siempre excluyen a Sumar.

El líder de IU, Antonio Maíllo, señaló también esta semana que esta alianza evitará que haya «cualquier espacio de competencia» electoral en la izquierda porque, en su opinión, todos acabarán confluyendo en la misma dirección, y ha avisado de que quien decida ir por libre corre el riesgo de quedar «arrinconado para siempre», en una alusión implícita a Podemos.

Preguntado por esta cuestión en una rueda de prensa, el portavoz de Podemos ha dicho que la semana pasada, con el acto de presentación de la refundación de Sumar y la charla de Gabriel Rufián, «se demostró que en España hay ganas de izquierda, hay ganas de votar a la izquierda y hay ganas de que haya una izquierda fuerte y transformadora en este país». Aún así, ha vuelto a expresar el rechazo de Podemos a ir en coalición con Movimiento Sumar, impulsado por Yolanda Díaz, aunque los morados sí están dispuestos a juntarse con IU.

El portavoz de Podemos ha opinado que estos días se está hablando «demasiado» del quién, cuando lo fundamental, ha añadido, es el para qué.

Respecto a Compromís

El diputado de Compromís adscrito a Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, que estuvo presente en el acto de Rufián, ha instado este martes a su coalición a abrir cuanto antes el debate interno para definir su estrategia ante las próximas elecciones y apostar por una candidatura amplia liderada por Compromís que incluya «de forma generosa» a IU, Sumar, Podemos y ERC.

Ibáñez ha enmarcado su llamamiento en la actual situación política valenciana y ha acusado al Gobierno de su comunidad de favorecer «pelotazos urbanísticos» y recortes culturales. «En La Generalitat Valenciana ya gobierna el fascismo», ha afirmado, para luego sostener que se producen desahucios y políticas «que benefician a los ricos con dinero público».

Así mismo, el diputado de Sumar ha advertido de que «mirarse el ombligo y creerse los mejores no va a frenar el fascismo» y, por ello, ha apelado a la «generosidad» y la «responsabilidad» de las fuerzas progresistas para articular una alternativa amplia frente a la derecha.