Patricia Úriz declara en el Supremo que, al igual que en el caso de Jéssica, ha decidido proteger su imagen
Juicio del 'caso mascarillas'. Día 4
La ex mujer de Koldo niega las 'mordidas' y asegura que prestaron dinero «en efectivo» al ex ministro Ábalos
Patricia Úriz sostiene que el ex asesor, que era su pareja en el momento de la entrada y registro de los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, desconocía el importe en efectivo que ella guardaba en un armero ubicado en su domicilio
Patricia Úriz, la que fuera pareja del exasesor ministerial Koldo García Izaguirre, solo ha respondido a las preguntas de su letrada Leticia de la Hoz (la misma abogada que representa a su ex) dado que, como en el caso de otros testigos citados por el Supremo, la mujer está siendo investigada en la pieza del 'caso PSOE' que todavía se sigue en la Audiencia Nacional.
Úriz ha negado las conclusiones recogidas en los informes de los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en las que se la sitúa en varias de las conversaciones de Whatsapp que mantuvo con Koldo y en las que se hablaba de 'chistorras', 'soles' y 'lechugas'. La testigo ha negado reconocerse en dichos mensajes – y tampoco ha identificado el tono de los mismos porque ésa no es su «forma de expresarse»– en los que, a juicio de los agentes, se utilizaban términos en clave para hablar de dinero de procedencia ilícita.
Y, sin bien el asunto no estaba en las previsiones de su abogada, la acusación popular del PP, por boca de su abogado Alberto Durán se ha colado en la sesión, con el apoyo del presidente Andrés Martínez Arrieta que ha pedido a la testigo que contestara.
Al igual que ha venido sosteniendo hasta la fecha, la mujer ha defendido que todo el dinero que manejó la pareja, era «legal» y «estaba justificado». Así las cosas, Úriz ha explicado que parte del efectivo incautado por los guardias civiles de la 'Operación Delorme', guardado en un armero que se encontraba en el domicilio compartido con Koldo, era suyo y que su entonces compañero ignoraba la existencia y el origen –fruto de su esfuerzo ahorrativo– del mismo.
De hecho, Patricia ha insistido en que el régimen económico de la pareja distinguía ingresos privativos y que ella sólo se encargaba de llevar la «contabilidad familiar», para diferenciar su patrimonio del que no lo era. Por ello siempre llevaba encima dos sobres: uno con sus propios fondos y otro con el efectivo de los pagos que recibieron en los sobres del PSOE, reintegros de gastos adelantados por la actividad política «de campaña» en la que se encontraban inmersos, por aquel entonces, tanto Koldo como el entonces ministro de Ábalos. Un asunto que a ella misma le preocupaba porque si el partido no ganaba, o no repetía legislatura en el Gobierno, se «quedaba sin trabajo».
Llegados a este punto, la testigo ha añadido que en Ferraz todo se abonaba contra los justificantes correspondientes: «Ferraz sólo pagaba tickets o factura. En ese sentido eran muy estrictos». Una operativa de la que se encargaba «Celia», en referencia a la empleada socialista Celia Rodríguez, quien también fue identificada por Joseba, el hermano de Koldo, como la pagadora de la formación.
La trabajadora declaró en un primer momento, durante la instrucción, que en el PSOE no se efectuaban abonos de gastos en metálico pero más tarde, y ante las evidencias afloradas por la UCO, reconoció que siempre que se realizaban, respondían a causas justificadas, procedían de movimientos identificables y que, por eso, se reflejaban en los importes hasta las monedas de «céntimos» de euro.
Adelantaron dinero a Ábalos
En línea con lo relativo al ex ministro Ábalos, Patricia Úriz no ha dejado de insistir en que tanto ella como Koldo, en calidad de pareja, adelantaron dinero al exministro José Luis Ábalos quien no quería que «sus mujeres» tuviesen detalles de dónde había estado o en qué se lo había gastado. «Yo iba a comprar el tabaco, le llevaba la ropa a la tintorería, buscaba billetes de tren para los viajes de la familia, cosas de Amazon o del Corte Inglés, libros,...», ha enumerado la testigo antes de añadir que, para ello, a menudo anticipaba el importe. Si bien, «nunca» preguntó para qué o quién eran aquellos objetos.
El ex ministro Ábalos y su ex asesor Koldo García, durante la declaración de la testigo Patricia Úriz, ex pareja del segundo de ellos
Tampoco ella se encargó de reclamar la devolución de aquellas cuestiones: «Yo no trataba nunca de los pagos con el señor Ábalos». De esos menesteres se encargaba Koldo, a quien el ex ministro no pagaba sus 'deudas' con toda la diligencia que a Patricia Úriz le habría gustado. Le decía que se lo abonaría «cuando pueda», relataba la testigo en el salón de plenos, aunque el desfase era tal que en el momento de separarse, Ábalos todavía «les debía» dinero del que le habían prestado.
De hecho, la mujer ha reconocido que llegó a gestionar la pensión mensual de alimentos de Carlos, el hijo pequeño del socialista, por la situación familiar con su entonces pareja, Carolina Perles (a quien la testigo, dada su mala relación con ella, se refería como «Puta 1», algo de lo que ha dicho estar «muy arrepentida»). Este término aparece referenciado en los informes de la UCO, en el que el propio Koldo, el 10 de febrero de 2021, escribió a su entonces pareja: «Necesito pulseras para la puta». «Pero para la 1, ¿no?», preguntó Uriz. «Sí», respondió el ex asesor ministerial.
De acuerdo con la versión dada por Úriz, Perles «no apreciaba a los hijos fruto del otro matrimonio» anterior de Ábalos. Por ello, y para evitar discusiones entre ellos, el ingreso de dicha cantidad «lo hacíamos nosotros».
En el mismo sentido, pero esta vez en relación a la hija que ella y Koldo tienen en común, Úriz ha asegurado que el piso que el exasesor ministerial compró en Benidorm y puso a nombre la misma, pese a que es menor de edad, se hizo así para dejarlo «fuera de la herencia» que habría correspondido, en un porcentaje, al otro hijo que el ex asesor ya tenía, fruto de una relación anterior.
Fue una operación de la que se encargó Koldo, con la intervención de «su familia» que le ayudó a comprarlo. "Joseba [el hermano que ya declaró la semana pasada] nos prestó un dinero que aún no le hemos podido devolver”, ha lamentado Patricia.