Pedro Sánchez y Luiz Inácio Lula da Silva en un encuentro anterior
Las alianzas del presidente
Sánchez cambia a Macron y Starmer por Lula da Silva
El presidente español no participará este viernes en una videoconferencia convocada por el francés y el británico sobre el estrecho de Ormuz, sino que delegará la representación española en Albares
El presidente del Gobierno ha decidido delegar en el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, su participación en la videoconferencia que este viernes han convocado Emmanuel Macron y Keir Starmer para abordar la situación en el estrecho de Ormuz. Pedro Sánchez se ha borrado porque la cita coincide con el día de la I Cumbre España-Brasil, que se celebra también este viernes y a la asistirán el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y parte de sus ministros.
Sánchez confiere máxima importancia a este cónclave bilateral, y de hecho el mandatario brasileño será recibido con honores militares. Lula da Silva alargará su estancia en Barcelona hasta el sábado, para intervenir también en la IV Reunión en Defensa de la Democracia. A la que también acudirán, entre otros, los presidentes de México, Colombia y Uruguay, Claudia Sheinbaum, Gustavo Petro y Yamandú Orsi.
Desde la Moncloa remarcan, a propósito de esta cita copresidida por el presidente francés y el primer ministro británico: «La posición de España es clara: nos preocupa la situación en el Estrecho de Ormuz y defendemos el derecho a la libre navegación». El Gobierno reitera que se mantiene «firme» en su postura de oponerse a participar en cualquier operación militar vinculada a la guerra de Irán, «y esto incluye una intervención en el Estrecho de Ormuz», subrayan.
No obstante, aclaran que Sánchez sí está abierto a participar, «cuando acabe la guerra y siempre bajo el paraguas de la ONU», en una operación amparada por Naciones Unidas para garantizar la seguridad en el Estrecho.
A finales de marzo, Francia y el Reino Unido ya organizaron una videoconferencia sobre la situación del estrecho de Ormuz en la que participaron los jefes del Estado Mayor de 35 países, pero entre ellos no estaba el de España.